Alice Marble

La fascinante vida de la número 1 del mundo de 1939: ganó Wimbledon, se intentó suicidar y trabajó para la OSS donde salvó la vida de milagro.

La biografía de Alice Marble está llena de adversidades y contratiempos en forma de enfermedades y pérdidas personales irreparables, pero también de victorias en las pistas de hierba y glamour hollywoodiense junto a estrellas del celuloide y aventuras europeas de espías.

Nieta de un buscador de oro de California, algo debió quedar del abuelo en la sangre de Marble porque nunca se dio por vencida aún cuando estuvo desesperada al perder a su marido al caer su avión durante la Segunda Guerra Mundial, y tener un aborto en un accidente de coche pocos días después.

¿Por qué es una ‘Outsider’?

Reclutada casi al final de la Segunda Guerra Mundial para desenmascarar un banquero suizo que la OSS (precursora de la CIA) sospechaba que guardaba el dinero de dirigentes nazis, Alice Marble fue una agente del gobierno de Estados Unidos para una misión concreta tras una exitosa carrera deportiva en las pistas de tenis que le llevó al número uno mundial, a ganar cinco Grand Slams individuales y estar en el top 10 de 1936 a 1939.

Alice Marble
Alice Marble en la portada del LIFE

Wimbledon y cuatro US Open

El carácter de la pequeña Alice se formó en las calles de Beckwourth, a 44 minutos de Reno, California donde nació un 28 de septiembre de 1913. La familia se mudó a San Francisco cuando la pequeña Alice tenía 5 años. Vestía como un chico y le gustaba la velocidad. Siempre se sintió atraída por los deportes: de joven fue la mascota del equipo de beisbol San Francisco Seals, le apasionaba el baloncesto y los patines. Pero fue el tenis el deporte que le cautivó cuando su hermano Dan le regaló una raqueta. Empezó a practicar en los campos de Golden Gate Park de San Francisco y ya nunca más se separó de ella. A los 14 años ya había ganado varios torneos junior de California y a los 15 ya competía con adultos.

Alice Marble redefinió el juego del tenis femenino incorporando la velocidad en la volea y un estilo más atlético con una precisión en el golpe que se asemejaba al masculino. No pasó desapercibida. Eleanor Tennant, apodada ‘Teach’ (Profesora), que enseñaba tenis a estrellas del cine como Carole Lombard y Clark Gable, se fijó en ella y vio el enorme potencial que desplegaba. Le cambió la empuñadura para mejorar su juego y fue modelando su técnica torneo a torneo.

Alice Marble
Alice Marble con Carol Lombard y Clark Gable

A los 20 años se llevó el campeonato de California y el torneo de Filadelfia lo que le valió poder entrar en el US Open y llegar a cuartos de final. Participó junto al equipo estadounidense en Roland Garros pero un desmayo antes del partido frente a Cilly Aussem la retiró de la competición. Los médicos diagnosticaron una tuberculosis. Fue su primera adversidad puesto que, tras varios meses de cama, un examen médico determinó que lo que padecía era una pleuritis agravada por una anemia. Ante la negativa de los médicos de que volviese a jugar, Alice participó en el US Open de 1936 y venció. En 1938, 1939 y 1940 también levantó el trofeo de Forrest Hills.

En 1937 participó en Wimbledon y llegó hasta semifinales, pero ganó junto a Donald Budge el título en mixtos ese mismo año. Al año siguiente también se quedó en semifinales aunque levantó el trofeo en dobles junto a Sarah Fabyan y el mixto otra vez con Donald Budge. En 1939, Marble accedía a Wimbledon como cabeza de serie y número uno mundial y llegó a disputar la semifinal ante la alemana Hildegard “Hilde” Krahwinkel Sperling, campeona de Roland Garros en tres ocasiones y finalista en dos en Wimbledon. La barrió de la pista con un contundente doble 6-0 en apenas 20 minutos. En la final se encontró con la británica Kay Stammers a la que venció por 6-2 y 6-0.

Alice Marble
Alice Marble (izq) y Kay Stammers en la final de Wimbledon de 1939

Heroínas de papel

La Segunda Guerra Mundial lo paró todo y Marble se dedicó a jugar torneos de exhibición en los que recaudaba fondos para la US Army. La enorme popularidad que le dio vencer en la catedral del tenis repercutió en los contratos que le llovieron. Uno de ellos fue de la editorial All-American Comics en 1941. Max Gaines convenció a varias deportistas americanas para que escribieran guiones para el cómic de Wonder Woman, creada por William Moulton Marston. Los cómics eran una buena forma de levantar la moral a los soldados en el frente contando historias de superhéroes que vencen a villanos. Marble fue un paso más allá. Escribió el guión del cómic de Florence Nightingale (la primera enfermera que marcó las pautas de la enfermería moderna en la guerra de Crimea) y se asoció con la compañía.

Alice Marble
Comic Wonder Woman

Pérdidas irreperables e intento de suicidio

En 1942 se casó con el piloto Joe Crowley pero el matrimonio duró poco. Fue derribado por cazas alemanes en combate pocos meses después. Al cabo de pocos días, sufrió un accidente de coche en el que perdió el bebé que estaba esperando. Hundida, desesperada y asqueada de la vida, intentó suicidarse. Solamente el apoyo de amigos y sobretodo de la actriz Carole Lombard la sacaron del agujero anímico en el que se había sumido.

“No tengo nada que perder a estas alturas de mi vida. Ya no me preocupa vivir o morir”

La espía que me amó

En 1945 y casi al final de la Segunda Guerra Mundial, la OSS (Oficina de Servicios Estratégicos – ahora CIA) contactó con ella para participar en la SSU (Unidad de Servicios Estratégicos) y realizar una acción secreta en Suiza. Supieron que había flirteado con un hombre suizo apodado Hans en los años en los que triunfaba en las pistas y se codeaba con estrellas de Hollywood. Su entrenadora, ‘Teach’ Tennant le habría prohibido mantener relaciones amorosas alegando que la podían descentrar.

La OSS sospechaba que Hans, ahora banquero, tenía documentación de las finanzas de dirigentes nazis que utilizaron Suiza para esconder todo lo que habían confiscado a las familias ricas judías en Europa. Viajó hasta Ginebra con la excusa de realizar unos ‘clínics’ de tenis, contactó con él y reinició la relación. Se trasladó a vivir a su mansión con el claro objetivo de encontrar los papeles.

En una noche de borrachera, Hans llegó a contarle donde escondía la documentación y hasta donde estaba la llave. Fiel a su cometido, Marble se escabulló hasta la bóveda, fotografió los libros de contabilidad y escapó a los Alpes. Fue descubierta y se inició una persecución en coche. Herida por uno de los disparos de un soldado nazi en la espalda consiguió salvar la vida y ser rescatada por tropas aliadas.

La defensa de los tenistas negros

En 1947 y a petición popular, Marble escribió su primer libro, “The Road to Wimbledon” donde explicaba las claves de su éxito deportivo. Inició así una carrera periodística que nos lleva a 1950 cuando decidió dirigir una carta a la federación estadounidense de tenis a través de la revista ‘American Lawn Tennis Magazine’ en la que se quejaba del trato que recibían los tenistas negros. La segregación racial se hacía muy patente en las pistas de un deporte tan exclusivo como el tenis. Se vetaba a los negros en muchos torneos y clubes y no podían utilizar el mismo vestuario que los tenistas blancos. Como ocurría en todos los aspectos de la vida en Estados Unidos.

“Hemos de enfrentarnos a esta realidad de manera honesta. El tenis es para hombres y mujeres, y debemos olvidarnos de la hipocresía”

Marble pidió que revocaran la prohibición a Althea Gibson al US Open y consiguió su objetivo. Salió del vestuario de mujeres blancas con ella a la pista ante la mirada de miles de aficionados. Gibson fue la primera mujer negra en ganar Wimbledon. Pero esta ya es otra historia.

Alice Marble
‘Courting Danger’, libro autobiográfico de Alice Marble

‘Courting Danger’

Solo hay un aspecto en su autobiografía ‘Courting Danger‘ que salió a la luz posteriormente después de su muerte el 13 de diciembre de 1990 a los 77 años y que nadie conocía. Detalla el episodio que sufrió a los 15 años cuando fue raptada por un hombre y obligada sexualmente. Escondió el suceso a su familia. Tampoco la CIA ha contado nunca como se realizó el espionaje del banquero suizo y solamente ella sabe por lo que pasó tras una vida llena de vicisitudes mejorando su tenis para alcanzar los éxitos deportivos.

Alice Marble
Alice Marble con la portada de la revista LIFE de 1930

2 thoughts on “Alice Marble. De las pistas de tenis a espía de banqueros suizos”

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