Atletas con Síndrome de Banda Amniòtica

Carson Pickett, Shaquem Griffin y Jim Abbott nos enseñan que la falta de un brazo no les impidió desarrollarse como atletas profesionales.

Carson Pickett, Shaquem Griffin y Jim Abbott nunca se plantearon abandonar. Un “No puedo” o un simple “No” nunca entró en sus registros porque les faltaba la parte de un brazo debido a una malformación de nacimiento. Los tres están diagnosticados con el Síndrome de Banda Amniótica (SBA o ABS – Amniotic Band Syndrome).

“No me considero un discapacitado porque esto quiere decir que estoy limitado para hacer algunas cosas. Y no me siento limitado a nada”. Shaquem Griffin

¿Por qué son ‘Outsiders’?

En su infancia hubo lloros, gritos y decepciones pero siguieron entrenando, convencidos de que podían desarrollar sus capacidades deportivas aún teniendo una malformación. El deporte les dio la opción de llegar a lo más alto, a competir con compañeros que disponían de un brazo completo y demostrar que podían conquistar la gloria. Constancia y confianza en si mismos. Nada más.

¿Que es el Síndrome de Banda Amniótica?

Intentos de cortarse los dedos del brazo con SBA, arrancarse el brazo ortopédico y decidir no llevarlo nunca más o practicar durante horas y horas contra una pared para cazar una bola al vuelo, fue la lucha que dirimieron Griffin, Pickett y Abbott y que les formó como atletas y como personas a pesar del Síndrome de Banda Amniótica que les afectó al momento de nacer.

El SBA es una deformación producida cuando alguna parte del cuerpo del feto se enreda por una fibra que restringe su desarrollo durante las primeras 20 semanas de embarazo. Este síndrome hace que se vean afectados principalmente dedos, piernas y brazos. No es una enfermedad hereditaria y la sufren 1 cada 10.000 bebés que nacen.

Carson Pickett. La foto que lo resume todo.

Esta foto fue la que me incitó a buscar quien era Carson Pickett. Seguidor como soy de los deportes americanos, tuve la grata sorpresa de descubrir que Pickett juega en las Orlando Pride de fútbol junto a la brasileña Marta, Sydney Leroux o Alex Morgan y cual era su trayectoria deportiva.

El niño Joseph Tidd sonríe al tocar el brazo de Carson Pickett

Tras nacer con SBA, a los seis meses sus padres la llevaron a ver un doctor especialista en prótesis. Después de probar varios tipos, la pequeña Carson se dio cuenta que ese artilugio no iba con ella: gritó, lloró y se lo acabó sacando mientras gateaba por la consulta del doctor. A partir de entonces, sus padres tuvieron claro que no le impedirían nada y que le enseñarían a superar las adversidades aunque le faltase una parte del brazo.

Carson Pickett celebra un gol con las Orlando Pride

Durante los cuatro años de estudios en la universidad de Florida State, la defensa vistió la camiseta de las Florida State Seminoles consiguiendo el récord de no encajar ni un gol en toda la temporada. Escogida cuarta en el draft por Seattle Reign FC para la temporada 2016-17 fue cedida la temporada siguiente a Brisbane Roar donde marcó su primer gol. Tras la vuelta de la cesión, hubo un intercambio de jugadoras entre Seattle y Orlando por el que Pickett fichó por las Pride en 2018 hasta la actualidad.

Shaquem Griffin. No sin mi hermano gemelo.

El atleta más famoso con SBA. Jugador de los Seattle Seahawks de la NFL (fútbol americano), aparece en varios anuncios de Nike, es un auténtica inspiración para todos los niños y jóvenes para superar los momentos más duros del mundo del deporte. Cuando no juega, gestiona ‘The Lucky Fin Project’ de apoyo a personas con miembros amputados.

A los cuatro años, su madre lo encontró en la cocina con un gran cuchillo dispuesto a cortarse los dedos malformados del brazo izquierdo por el intenso dolor que sentía. Al día siguiente, sus padres pusieron fecha a la amputación.

El hecho de que le falte una mano no es ningún obstáculo para llevar a cabo sus retos: ha sido el primer jugador en jugar en la NFL con una sola mano. Su posición en el campo es la de ‘Linebacker’. En el equipo defensivo se encarga de abortar los pases del equipo contrario y ayudar a la primera linea de defensa. En los Seahawks, Shaquem tiene un apoyo familiar muy importante: su hermano gemelo Shaquill. A los ocho años, los dos hermanos juraron no separarse nunca, incluso si llegaban a la NFL debían fichar por el mismo equipo. Shaquill desempeña las funciones de ‘cornerback’. En el equipo de defensa, sigue al ‘receiver’ atacante para interceptar el pase o derribarlo. Shaquill nació 60 segundos antes de Shaquem y es muy protector con su “hermano pequeño”.

Shaquem y Shaquill Griffin se dirigen a un entrenamiento de los Seattle Seahawks

Cuando era niño, muchos entrenadores no le querían en su equipo. Otros lo miraban con condescendencia y muchos niños le preguntaban qué le había pasado. Él, en tono de broma, siempre decía que un tiburón había saltado y le había arrancado una parte del brazo.

Durante el periodo de instituto, la familia Griffin se encontró con que solamente aceptaban a Shaquill en las mejores escuelas por lo que renunciaron a algunas. Al llegar a su época universitaria, los dos hermanos entraron en la Universtiy of Central Florida pero vieron como el entrenador dejaba en el banquillo a Shaquem haciendo jugar solamente a su hermano. Hasta que llegó su oportunidad: con el cambio de entrenadores, Shaquem pudo realizar unos registros tan buenos como cualquier jugador: 195 tackles (derribos), 18 sacks (derribos del quarterback) y 3 intercepciones. Fue nombrado ‘Mejor jugador del año’ en su conferencia.

A pesar de sus excelentes números estadísticos, Shaquem no fue invitado al Combine (donde todos los equipos de la NFL observan y eligen a los jugadores). Shaquill montó en cólera y exigió darle una oportunidad a su hermano que no desaprovechó. Finalmente ficharon por los Seattle Seahawks en 2018 hasta la actualidad. Shaquem siempre ha dicho que es mejor tener solamente una mano puesto que esto le ha hecho esforzarse más y le ha hecho mejor jugador.

Jim Abbott. Diez años en la élite.

La historia de Jim Abbott viene precedida por su físico: con 1,92 metros de altura y 90 kilos de peso es el prototipo de jugador de beisbol perfecto. ¿Y su posición en el campo? Pitcher, el que debe lanzar la bola para que sea bateada. Y con una sola mano Abbott jugó diez años en la élite del beisbol americano pasando por los equipos punteros de la MLB: California Angels, New York Yankees, Chicago White Sox y Milwaukee Brewers. Con su potente brazo izquierdo, fue el lanzador que consiguió batir al equipo de la selección de Cuba tras 25 años de sequía.

Jim Abbott, cuando defendía la camiseta de los Yankees, celebra la victoria frente los Cleveland Indians

¿Y como lo hacía para recibir la bola?

Abbott perfeccionó la técnica de cambiarse el guante del brazo con SBA a la mano con la que había lanzado la bola para poder recibirla.Tras lanzar la bola desde el montículo, Abbott se acercaba el guante a la mano y la introducía. Durante su época escolar tuvo que soportar las bromas de sus compañeros que le llamaban ‘Capitán Garfio’ por la prótesis en forma de gancho que llevaba.

Destacó en baloncesto y fútbol americano pero lo que le apasionaba era el beisbol y era capaz de pasarse horas haciendo rebotar una bola contra la pared de su casa. Dotado por una excelente coordinación ojo-mano consiguió el premio ‘Rockie del año’ en 1991. También bateó la bola con la técnica del escudo (bunting) y que aprovecharon varios equipos.

Pero antes de recalar en los equipos de la MLB, destacó en la Universidad de Michigan que le llevó a formar parte de la selección estadounidense en los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988 donde se colgó la medalla de oro y de plata en los Juegos Panamericanos de 1987 en Indianapolis y plata en los Mundiales de Roma de 1988.

Fue galardonado en 1992 con el Premio Tony Conigliaro para aquellos jugadores de beisbol que “superan un obstáculo y la adversidad a través de los atributos de espíritu, determinación y valor que eran marcas registradas de Conigliaro”.

Conclusión

Tres atletas que han conseguido llegar a lo más alto compitiendo en equipos profesionales son un ejemplo de superación y determinación. Me quedo con una frase que aparece al final del minidocumental de Abbott, ahora coach motivacional:

“Solo porque haces las cosas un poco diferentes, no significa que no las hagas bien”.

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