Beryl Swain

En la peligrosa y traidora carrera de motocicletas de la Isla de Man solo competían hombres. Una mujer se atrevió a cuestionarlo.

El temor a que una mujer perdiese la vida durante la carrera anual de la Isla de Man, cortó de raíz la progresión deportiva de Beryl Swain en el mundo del motor. Su pilotaje agresivo, tal y como la definió Bob Summerill, experto mecánico con varias participaciones en la TT, ya hacía presagiar que Swain podía hacerse un hueco en el cerrado y exclusivo coto de la velocidad.

No llegó por casualidad. Su matrimonio con Edwin Swain que poseía un taller de motos en Stoke Newington y que daba apoyo logístico a otros corredores encauzó su pasión. Aunque estudió mecanografía y trabajó como secretaria en P&O en Londres durante sus años de piloto, donde realmente se sentía a gusto era entre bujías, bielas y velocidad.

Poster de la carrera de la Isla de Man de 1962

Beryl Swain llegó para cuestionar la supremacía masculina en la TT y la FIM (Federación Internacional de Motociclismo) no estaba dispuesta a ceder espacio a las mujeres que quisieran ser pilotos. Aunque ya había participado en numerosas carreras a lo largo de Gran Bretaña, le revocó su licencia internacional (necesaria para participar) con la excusa peregrina de que no alcanzaba el peso mínimo. Como si el peso del piloto pudiera decidir si tiene más posibilidades de sobrevivir a un accidente.

Presentó batalla con una carta dirigida a la FIM, habló con los organizadores de la TT, se prodigó en la prensa, propuso una nueva categoría….todo fue en vano. Como muchas mujeres que abren el camino se encontró sola. La falta de otras mujeres que compitieran y la desidia de muchos pilotos masculinos hizo el resto.

Aún así, sirva este artículo como homenaje a una pionera que rompió los esquemas mentales de muchos hombres y por abrir el camino a tantas niñas que les apasiona el motor.

Beryl Swain sentía auténtica pasión por el motociclismo y sorprendió con su conducción agresiva. Foto: Courtesy Manx National Heritage

¿Por qué es una ‘Outsider’?

En un video grabado por ‘British Pathé‘ (productor de documentales entre 1910 y 1970) aparece comprando junto a su madre por una calle comercial de Londres y la voz en off la define como “una ama de casa con un hobbie particular”.

Beryl Swain pilló con el paso cambiado a los estamentos deportivos del motociclismo. Antes de ella, muchas mujeres que quisieron practicar alguna disciplina deportiva “reservada” solo para hombres ya oyeron comentarios despectivos. Y se enfrentaron a ellos. Creían que una mujer difícilmente podría conseguir completar una travesía del Canal de la Mancha a nado como Gertrude Ederle o completar el Tour de Francia de 1908 como Marie Marvingt recorriendo las mismas etapas que los hombres (pero un día después, por la prohibición a participar).

Antes de arriesgarse a correr la Tourist Trophy (TT) de la Isla de Man, Swain ya había cuestionado el papel predominante de los hombres en las carreras de motos. Era la atracción de cada carrera: ¡una mujer en la pista!. Las risas y mofas se sucedían por los paddocks improvisados. Los comisarios de la organización del evento la aceptaban pero la colocaban en la fila de atrás de la salida o le saboteaban la motocicleta en un momento de despiste. Pero ella insistió hasta inscribir su nombre en la lista de participantes de la TT.

Beryl Swain en la cocina de su casa en plena faena de limpieza del motor de una de las motocicletas que guardaban en casa. Foto: Courtesy Manx National Heritage

Pasión por la velocidad

Beryl y Edwin se conocieron hacia 1952 y se casaron en 1958 en St. Mary’s Church en Walthamstow, el mismo barrio de Londres que la vio nacer un 22 de enero de 1936. Eddie tenía coche y era dueño de un pequeño taller de reparación de motocicletas y, aunque en alguna ocasión había competido, prefería dar apoyo logístico a otros pilotos.

Empezaron viviendo en la casa de la madre de Beryl, que se había quedado viuda, pero en 1962 se trasladaron a una casa en Grosvenor Park Road, donde ahora hay una placa conmemorativa ya que la casa donde nació en el 54 de Marlowe Road fue demolida a mediados de los 60 para ampliar la carretera. Existe una fotografía de Beryl con la Itom 50cc que compitió en la TT y una Maserati Tipo 50/T2/SS guardadas dentro de casa bajo la escalera.

Maserati Tipo 50/T2/SS apodada ‘Rospo’ o ‘Toad’

Aunque seguramente fue a principios de 1964 que Beryl y Edwin se separaron y ella se movió para vivir en la zona de Walthamstow donde hay un mural-homenaje en Wood Street, los años de matrimonio juntos pivotaron alrededor del motor y las carreras.

Moto Guzzi Zigolo de 98cc.

La primera moto que Eddie compró a Beryl fue una Moto Guzzi Zigolo de 98cc. a la que no se adaptó pero le sirvió como rampa de lanzamiento para conducir otras motos. La siguiente moto que tuvo fue una Maserati de 50cc tipo 50/t2/SS de 1956 conocida como ‘Rospo’ o ‘Toad’. Con la ‘Rospo’ Beryl se sentía cómoda y adquirieron la italiana Itom 50cc con la que correría la famosa carrera de la Isla de Man. Disponía además de dos cascos diferentes según la motocicleta que utilizara: rojo con estrellas blancas para correr en el circuito de Brands Hatch y azul con estrellas amarillas para la TT.

Ataviada con su mono de Lewis Leathers, Beryl Swain rompió las reglas de la carrera de la Isla de Man. Foto: Courtesy Manx National Heritage

Primer accidente y sabotaje

Swain se convirtió en miembro del club Racing 50 Motor Cycle que organizaba varias carreras en Gran Bretaña. Su debut fue en 1960 en la Chiltern Enduro donde le dieron un trofeo por ser la primera mujer en competir y acabar la carrera. Durante ese año también fue galardonada con un trofeo por ser la mejor piloto de la temporada.

Pero como deporte de riesgo siempre hay que contar con la fatalidad y a Beryl también le llegó. En su primera participación en el Crystal Palace Park Circuit chocó con un obstáculo de protección durante la sesión de entrenamientos y salió catapultada por encima de la motocicleta causándole una conmoción cerebral por la caída. Aunque la sangre salía por debajo de su casco y se deslizaba por la mejilla, ella insistió que estaba bien para la carrera. Si fuese por ella hubiera corrido pero vio sus posibilidades saboteadas al recoger la motocicleta: se encontró que alguien había sustraído la cadena de la misma en el momento de retirarla de la pista.

Beryl Swain, durante una sesión de entrenamientos en Silverstone. Foto: Courtesy Manx National Heritage

Las carreras se sucedían y Beryl se apuntaba a todas. En agosto de 1960 corrió en Silverstone donde ganó el trofeo en la categoría de ‘Endura’ y en Cadwell Park en Lincolnshire. En septiembre viajó a Irlanda para competir en la Curragh Racecourse donde fue la única mujer entre 50 pilotos terminando la carrera y recibiendo una medalla por ello.

Después, en la carrera de Gosling Stadium, volvió a ser la única mujer y en el circuito de Brands Hatch sorprendió a todos al quedar entre los 10 primeros pilotos. Debía salir desde la segunda fila de la parrilla pero los organizadores se vieron presionados por otros pilotos masculinos que veían como una mujer era más rápida que ellos y decidieron colocarla en la última fila.

Supongo que me ponen en la última fila porque soy mujer y debería estar agradecida de que me permitan competir”. Beryl Swain a los organizadores de Brands Hatch.

Con un cinturón repleto de buenas carreras y experiencia, Beryl enfocó su objetivo en la más peligrosa carrera del mundo: la Tourist Trophy de la Isla de Man.

Una dieta para ganar peso

En la edición de 1962, fue introducida la categoría de 50cc en el programa de competición de la TT. Fue la oportunidad perfecta para que Beryl pudiera demostrar sus habilidades. En el mes de abril, a dos meses vista para la celebración de la carrera de la Isla de Man, la FIM fue informada de que una mujer tenia intención de participar y automáticamente anunció un requerimiento a todos los pilotos: el peso mínimo debía ser de 59 kg. Aunque la introducción de un peso mínimo fue explicado por razones de seguridad, no había una justificación técnica y se aplicó solo en la categoría de 50cc. Era una forma de prohibirle correr ya que Beryl pesaba entonces 48 kg.

En un intento de ganar peso, siguió una dieta a base de chocolate, pasteles, pan, patatas y extracto de malta con aceite de bacalao. Funcionó e incrementó su peso, pero no lo suficiente y le fue permitido añadir algo de lastre para compensar la diferencia.

Programa de mano de la competición de la TT de 1962

Lady TT

La prensa y los medios de comunicación, alertados por la presencia de la primera mujer en competir en la TT de la Isla de Man, se volcaron en contar su historia y destacar el incremento de peso que se le exigía. Se pagó de su bolsillo el seguro y la tarifa para participar.

En el documental ‘Girl Racer’ de ‘British Pathé‘ centrado en su participación en la carrera previa de Brands Hatch la presentan paseando de compras con su madre por una calle comercial además de encima la motocicleta. Pero el comentario de la voz en off ya determina una época pretérita de un pensamiento masculinizante: “Despacio pero seguras, las mujeres, el sexo débil, están cuestionando el dominio masculino. Prácticamente ya no hay ningún deporte sagrado”.

El sábado 8 de junio de 1962 había 33 pilotos apuntados para la carrera de 50cc. Casi la mitad eran motocicletas customizadas para la carrera, básicamente motos japonesas y alemanas. Desgraciadamente, la Itom italiana tenía pocas opciones de ganar aunque alcanzase la velocidad de 77 km/h: Beryl acabó en el puesto 22 de 25 pilotos que terminaron la carrera. Excelente resultado.

La prueba la ganó Ernst Degner con una Suzuki, seguido por Luigi Taveri y Tommy Robb con una Honda cada uno. En la segunda vuelta al circuito, Beryl perdió la parte frontal de la Itom y esto le restó aerodinámica pero llegó a la meta para demostrar que una mujer era tan válida como un hombre para competir. Recibió una medalla por su logro y se sentía feliz con su resultado. Aún no había bajado de la moto y ya había decidido que competiría el año siguiente con una máquina más potente.

Beryl Swain captó las miradas de curiosos y aficionados al motor en cada circuito donde iba. Foto: Courtesy Manx National Heritage

1962-1978: la prohibición

Después de la TT, Beryl Swain siguió cosechando éxitos: quedó segunda en la carrera en el Gosling Stadium en julio y en la de Snetterton Enduro en agosto. De todas manera, la FIM no se quedó de brazos cruzados viendo como una mujer conquistaba cotas reservadas a los hombres.

Licencia internacional de Beryl Swain

En octubre de 1962 la FIM anunció la prohibición de que las mujeres pudieran competir en carreras internacionales de carretera. La razón fue que un accidente podía crear mala publicidad a las carreras y le retiró su carnet internacional para que no pudiese competir fuera de Gran Bretaña. Rechazó las alegaciones que presentó Beryl por lo que escribió una carta en febrero de 1963 exponiendo sus argumentos y la difundió a la prensa:

“Nunca ha habido un accidente en el que estuviese involucrada una piloto mujer que corría sola mientras que, solamente ha habido dos muertes de mujeres que iban en un sidecar conducido por un hombre…Es una cuestión de prejuicios contra las mujeres bajo la fina capa de la seguridad”

Recorte de periódico de la época donde Beryl anuncia que volverá a competir

Beryl no se daría por vencida tan rápidamente: se puso en contacto con los organizadores de la Manx Grand Prix, la carrera de aficionados que se disputa también en la Isla de Man para proponer una carrera especial de motos de 250cc. exclusiva de mujeres. Beryl les prometió que unas 50 mujeres piloto estarían interesadas. Los jueces desestimaron la propuesta alegando la normativa de que solo hombres podían competir.

En 1964, harta de nadar a contracorriente y coincidiendo con su divorcio con Edwin que fue restando su apoyo a la carrera motociclística de Beryl, colgó para siempre su mono de cuero de Lewis Leathers que usó durante tantas carreras, sus cascos con estrellas que guardó delicadamente su hermano George y aparcó su pasión por la velocidad para dar paso a una vida fuera de los focos, reservada, trabajando de dependienta de los supermercados Sainsbury’s hasta su muerte un 15 de mayo de 2007, y sin ser consciente de que con su valentía había abierto un tortuoso pero definitivo camino a muchas mujeres. Aunque tuvieran que pasar 16 años hasta que Hillary Musson pudiera competir en la TT.

Con su valentía, Beryl Swain abrió el camino a muchas mujeres piloto. Foto: Courtesy Manx National Heritage

El legado de Beryl

La organización de la Manx Grand Prix levantó la prohibición en 1989 y no fue hasta 2005 cuando Maria Costello subió al podio quedando tercera en la competición de la TT. Jenny Tinmouth consiguió la vuelta más rápida hecha por una mujer en 2009 y se entrega el trofeo Susan Jenness a la mejor piloto femenina de la competición.

Una mención aparte tiene Ana Carrasco. La española fue la primera en ganar el Campeonato Mundial de Supersport 300 de 2018 por delante de muchos hombres, en 2013 fue la mujer más joven en competir en Moto3 y en 2017 la primera en ganar una prueba del Mundial de Motociclismo.

Beryl Swain compitiendo en la TT de la Isla de Man de 1962 sobre la Itom italiana de 50cc. Foto: Courtesy Manx National Heritage

Un poco de historia y datos de la TT

En 1903 la ley de Automóviles del Reino Unido prohibía circular a los vetustos artilugios con motor a más de 32 km/h. Gordon Bennett, millonario y propietario del periódico New York Herald, organizaba desde el año 1900 carreras de automóviles, básicamente en Francia.

La Isla de Man es un territorio autónomo dependiente de la corona británica pero con su propio parlamento, el Tynwald (fundado en el año 979), que regula las leyes de la isla. En 1904 el secretario del Automóvil Club de Gran Bretaña solicitó al Tynwald la utilización de las carreteras de la isla para realizar la carrera Gordon Bennett Trail. La isla mide 22 km de anchura por 52 de largo y está situada entre Irlanda y Gran Bretaña.

Entre 1949 y 1976 la carrera de la TT formaba parte del campeonato de Motociclismo de la FIM pero la peligrosidad de la prueba hizo que pilotos y marcas renunciaran a correr en dicho circuito e iniciaron un boicot a principios de los años 70 que terminó con imponerse.

El circuito de la Mountain Course es de 60’7 km y el récord de una vuelta lo tiene Peter Hickman con 16 minutos y 42 décimas. El récord de velocidad ha alcanzado los 300 km/h y desde su inauguración ha habido unos 257 pilotos muertos además de personas del público que presenciaban la prueba. Hay 250 curvas y los pilotos expertos cuentan que se necesitan tres ediciones para conocer bien cada parte de la carretera que queda cerrada al tráfico durante las dos semanas que dura el festival de motociclismo. Toda la población se vuelca en la carrera ya que les proporciona unos ingresos anuales de 5’5 millones de euros que han dejado de ingresar en las ediciones de 2020 y 2021 por culpa de la pandemia del covid-19 que ha asolado el mundo.

Solamente se había suspendido la competición en tres ocasiones más: durante la I y la II Guerra Mundial y en 2001 cuando estalló otra epidemia que afectó a los animales de las granjas de Gran Bretaña.

Como dice el lema de la TT: “Si no te gustan nuestras reglas, sale un barco cada media hora”

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