Bruce Grobbelaar

Luchó en la guerra de Rhodesia, quedó marcado por los dramas de Heysel y Hillsborough y ganó 13 títulos defendiendo la portería del Liverpool

Es difícil introducirse en la cabeza de un portero cuando debe parar un disparo en una tanda de penaltis en una final y de él depende la gloria. Lanzarse a un lado o al otro es solo cuestión de un movimiento que intenta adivinar por donde intentará marcar el jugador contrario. Y si no sabes por donde lanzará, lo mejor es despistarlo. Bruce Grobbelaar movió las piernas como si le temblasen e hizo el ‘spaguetti’ antes de que Conti y Graziani chutasen. Ambos fallaron y el Liverpool se proclamó campeón de la final de la Copa de Europa ante la Roma en 1984. Las excentricidades marcaron el comportamiento de Grobbelaar en los terrenos de juego pero también le ayudaron a superar los trágicos acontecimientos que sus risueños ojos tuvieron que ver.

Bruce Grobbelaar
Bruce Grobbelaar sonriendo antes del lanzamiento definitivo en la final de la Copa de Europa ante la Roma en 1984

¿Por qué es un ‘Outsider’?

Excelente jugador de cricket, tuvo una oferta para jugar en las grandes ligas de beisbol de Estados Unidos pero su objetivo siempre fue el mismo: triunfar en el mundo del fútbol. Será recordado por su gran capacidad atlética, confianza inquebrantable y estilo de juego excéntrico y extravagante que le convirtió en el mejor portero para defender el arco de uno de los más brillantes equipos de Europa durante 14 años.

Bruce Grobbelaar
Bruce Grobbelaar celebrando con el Liverpool una de las tres FA Cup que tiene en su palmarés

La guerra de Rhodesia

La historia de Grobbelaar arranca en Suráfrica. Nacido en Durban, en el seno de una familia blanca de ascendencia afrikaner, a los dos meses se trasladaron a la vecina Rhodesia donde su padre había encontrado un trabajo como ferroviario.

Desde finales de los años 60 el movimiento independentista de Rhodesia mantenía una lucha de guerrillas con el dominio colonial inglés por el control del país. Mediante tropas y soldados de reemplazo habían podido contener las escaramuzas pero la presión sobre la población blanca era cada vez más asfixiante. Bruce Grobbelaar fue reclutado a los 18 años para el ejército de Rhodesia donde sirvió durante 11 meses y, en su biografía, dice no recordar a cuánta gente mató. Ni le interesa recordarlo. A medida que los recuerdos inquietantes nublan la cara de Grobbelaar, se hace más fácil comprender las excentricidades y los errores que lo definieron.

“El fútbol me salvó. Me mantuvo alejado de los pensamientos oscuros de la guerra”.

Bruce Grobbelaar
Bruce Grobbelaar pasándoselo bien

Contra Johan Cruyff en Estados Unidos

Empezó jugando en el Durban City FC y durante un tour que realizaron los Vancouver Whitecaps que entonces jugaban en al NASL americana, les demostró que podía ser un buen fichaje para iniciar su andadura en el fútbol.

Fichó por el equipo canadiense y jugó bajo la dirección del ex portero de Inglaterra y Blackpool, Tony Waiters, haciendo su debut el 4 de agosto de 1979 contra los Aztecs de Los Angeles. recibiendo dos goles, uno de un crepuscular Johan Cruyff .

La cesión de un año al Crewe Alexandra de cuarta división inglesa le abrió las puertas al mercado anglosajón. Allí fue donde, de penalti, marcó el único gol de su carrera y tuvo la suerte que un ojeador del Liverpool estuviese en la grada. El 17 de marzo de 1981, Grobbelaar firmaba su contrato como portero con el Liverpool por 250.000 libras.

En principio era portero reserva pero la huida de Ray Clemence al Tottenham Hotspurs al final de la temporada 1980-81 le dio la oportunidad de ser portero titular. Los dirigentes del Liverpool y el staff técnico se preguntaron durante la primera temporada de Bruce bajo palos si era el portero idóneo ya que los numerosos errores y desajustes hicieron peligrar su continuidad. Grobbelaar se resarció y mejoró dando más seguridad a defensas propios y convenciendo a incrédulos.

Bruce Grobbelaar
Bruce Grobbelaar y Michael Robinson celebran la consecución de la Copa de Europa en Roma contra la Roma en 1984

14 años y 13 títulos

El último portero que ha ganado una Premier League con el Liverpool fue Bruce Grobbelaar. Fue en en la temporada 1989-90. Desde entonces, los ‘Reds’ no han ganado el campeonato doméstico. Y Bruce es el jugador más laureado de todos los que compartieron vestuario con él los 14 años que defendió la portería del Liverpool.

En su haber puede presumir de tener 6 ligas, 3 FA Cups, 3 Copas de la Liga y una Copa de Europa.

La tragedia de Heysel

Si alguna imagen se llevará Bruce Grobbelaar a la tumba será la cara de los aficionados aplastados contra las vallas del Estadio de Heysel donde se estaba disputando la final de la Copa de Europa entre el Liverpool y la Juventus. El 29 de mayo de 1985, el estadio belga acogía la final, y minutos antes de empezar el choque, un enfrentamiento entre los aficionados radicales de ambos equipos acabó con una avalancha. Murieron 39 personas (32 italianos seguidores de la Juventus, cuatro belgas, dos franceses y un británico) y casi 600 heridos.

Los días previos a la final de Heysel algunos medios sensacionalistas ingleses recordaron lo sucedido en Roma el año anterior, exasperando el ánimo de los aficionados ingleses frente los italianos, en que varios aficionados del Liverpool fueron apaleados por tifosi romanistas.

“Fue peor que la guerra. En el monte sabías lo que podía pasar. En Heysel eran personas inocentes. Escuchar el derrumbe de la pared y los cuerpos cayendo fue terrible”

La ‘mafia escocesa’ del Liverpool

Cuenta Grobbelaar que la camaradería en el vestuario ‘red’ era excelente aunque tuvo sus encontronazos con la ‘mafia escocesa’: Kenny Dalglish, Graeme Souness y Alan Hansen, fueron despiadadamente ingeniosos e implacables. Hansen no hablaría con Grobbelaar durante una semana después de haber cometido un error, mientras que el entrenador Bob Paisley se demoró en decirle que su padre había muerto cinco días antes de la final de la Copa Intercontinental contra el Flamengo en Tokio.

Aún así, las cervezas y las broncas de unos jugadores que llevaron al Liverpool en su punto más majestuoso eran habituales. Bebían cantidades que sorprenderían a cualquier equipo de la Premier League hoy. Si ganaban, como solían hacerlo, Grobbelaar se limitaría a tres cervezas. Sin embargo, si perdían, podía beber una docena de cervezas en el largo viaje a casa “para calmar la angustia, matar la tristeza”.

Bruce Grobbelaar
Bruce Grobbelaar el 23.05.1989 – Liverpool / Everton – Final FA Cup

Otra tragedia: Hillsborough

Cuatro años después se repitieron los mismos errores en un campo de fútbol: la avalancha de gente acabó por traducirse en una tragedia humana. El 15 de abril de 1989 se enfrentaban el Liverpool y el Nottingham Forest en el estadio de Hillsborough, en Sheffield en la semifinal de la Copa inglesa.

Murieron 96 aficionados del Liverpool y 766 resultaron heridos.

La investigación posterior concluyó que las causas no habían tenido que ver con ninguna acción violenta por parte de los aficionados, sino a causa del exceso de aforo y el mal estado del estadio, que no cumplía los requisitos de seguridad necesarios y que la policía, ante la presión de la gente en los torniquetes de entrada, los abrió y accedieron al estadio más personas de las que podía albergar.

Bruce Grobbelaar explica en su biografía un relato angustioso de todo lo que vio, ya que era el jugador más cercano a los aficionados del Liverpool.  “Estaba cerca de la puerta número 13 y hubo un sonido suave, como el aire que sale. Vi las caras aplastadas contra la cerca. Fui a buscar la pelota y le grité a la mujer policía: “Abre la puerta de entrada”. Ella dijo: ‘No tengo la llave’. Cuando la pelota volvió a salir fuera por segunda vez, volví a gritar. Vi que tenían una llave. Chuté la pelota y corrí hacia el árbitro. Fue entonces cuando la barrera se abrió y los cuerpos cayeron. Podía escuchar el aire saliendo de ellos”. 

Llevar Zimbabwe a un Mundial

Tras pasar por numerosos equipos de la Premier, entrenar a equipos de Suráfrica, acabó retirándose en 2007 en el Glasshoughton Welfare Association Football Club, de la Division One. Durante toda su carrera, la obsesión de Grobbelaar fue llevar a Zimbabwe (Rhodesia) a un Mundial y casi lo consigue en el Mundial de Estados Unidos de 1984. Fue internacional para su país en 32 ocasiones entre 1980 y 1998.

Bruce Grobbelaar
Bruce Grobbelaar defendiendo la portería de Zimbabwe

Amaños de partidos

Uno de los aspectos que ha empañado su excelente trayectoria futbolística es un supuesto amaño de partidos. Junto a John Fashanu y Hans Seger, jugadores del Wimbledon fueron acusados de favorecer ciertos resultados para las apuestas en Malasia. Un estafador llamado Chris Vincent ya le había costado a Bruce millones en un mal negocio. Sin embargo, debido a que compartieron un pasado en el ejército de Rhodesia, se encontró con Vincent nuevamente. Parece que Vincent comenzó a proponer el arreglo de partidos. Grobbelaar tenía una deuda con Chris Vincent y confiaba recuperarla. El rápido movimiento de Grobbelaar al decirlo a la policía le ayudó a salir airoso del entramado.

Ahora vive en Canadá y hasta el año pasado era entrenador de porteros de Ottawa Fury, un equipo de la USL americana, la segunda división. Esta temporada, los Fury se han disuelto por problemas económicos y no descarta volver a Zimbabwe para ser ministro de deportes e impulsar el deporte africano en su pais.

Bruce Grobblaar
Bruce Grobblaar, con el chándal de Ottawa Fury

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