Dale Vince

Activista ecológico y millonario, el propietario del Forest Green Rovers está revolucionando el fútbol con el único club vegano y sostenible del mundo.

Hace diez años, cuando Dale Vince tomó las riendas de un Forest Green Rovers (FGR) acuciado por las deudas y a punto de desaparecer, las energías renovables ya empezaban a asomar la cabeza como alternativa a los combustibles fósiles.

Solamente unos cuantos abogaban por impulsarlas para frenar el cambio climático y Vince vio claro que el futbol podía ser un buen canalizador de sus ideas ecologistas por la enorme trascendencia y el impacto mundial que supone.

En diez años, Vince ha revolucionado la gestión de un club de fútbol convirtiéndolo en el único club del mundo vegano, ecológicamente sostenible y neutro en emisión de carbono a la atmósfera. Y cumpliendo con creces los objetivos deportivos marcados: afianzarse en la League Two (cuarta división) y optar a seguir escalando categorías hasta llegar a la Championship. Desde un hermoso pueblo en la campiña inglesa.

Energía no le falta.

Dale Vince ha revolucionado con su gestión el mundo del fútbol.

¿Por qué es un ‘Outsider’?

Tras abandonar la escuela a los 15 años, a Dale Vince le motivaban otras cosas. Después de casarse en 1981 se dedicó a viajar por Inglaterra con su mujer junto a un grupo hippie denominado ‘New Age’. Con un origen en la contracultura de la década de los sesenta, entre las muchas creencias que defendían, el pensamiento de Vince derivó hacia un ecologismo basado en el panteísmo y un veganismo radical. Repetidos enfrentamientos con la policía en una variedad de protestas medioambientales, como encadenarse en árboles, atestiguan su militancia ecologista a lo largo de los años.

Viajó por el país en un camión del ejército reconvertido en transporte ‘verde’ usando la energía procedente de una batería. El trayecto duró 10 años hasta que, en 1991, se estacionó en una colina en Stroud, a 12 minutos de Nailsworth, en Gloucestershire.

Observando la naturaleza y los vientos se dio cuenta que la mini turbina eólica que había instalado en la parte trasera del camión estaba generando más electricidad de la que estaba usando y tuvo una especie de epifanía.

De hippie a millonario

Tras diez años intentando vivir para realizar el mínimo impacto sobre el medio ambiente, tomó la decisión de pasar a la acción construyendo un molino de viento en esa colina. Habló con el propietario de los terrenos que le cedió el montículo para instalarse cuando le convenció al ver que las luces del camión funcionaban con la energía eólica.

En 1995 fundó la Renewable Energy Company. Tras cinco años de pruebas, acabó construyendo un molino eólico con materiales reciclables y en 1996 encontró en la universidad de Cheltenham su primer cliente a la que proporcionó la energía suficiente para unos pabellones.

A partir de ahí, el negocio de las energías renovables creció y creció hasta convertirse en una empresa que factura miles de libras cada año abasteciendo de electricidad verde a instituciones y empresas del Reino Unido. Ecotricity es ahora la empresa de energías renovables que dirige Vince, pionera del sector.

Las equipaciones están hechas de fibra de bambú. Foto: FGR

Modelo de club vegano y sostenible

Dale Vince tardó dos años en poder aplicar sus ideas ecologistas y veganas en el Forest Green Rovers después de su adquisición. El apoyo de los aficionados locales es unánime pero también ha conseguido vender camisetas en 16 países diferentes: un hito para un club donde en su estadio caben casi todos los habitantes de Nailsworth, donde está ubicado el Forest Green Rovers.

El ‘Mow-bot’ es el robot que corta el césped del terreno de juego.
Courtesy Sustainability in Sport

Estos son los puntos que convierten al FGR en el club más sostenible del mundo:

  • La hierba que crece en el terreno de juego es orgánica, no se usan pesticidas ni productos químicos para su tratamiento.
  • Se riega con agua de lluvia que se almacena.
  • El cortacésped es un robot (mow-bot) que funciona con energía solar y GPS.
  • Las camisetas y equipaciones de los jugadores están hechas de fibra de bambú y se lavan a baja temperatura con jabón sin fosfatos.
  • Todos los desechos orgánicos se reciclan en biofuel.
  • Tienen un acuerdo con Nissan que les proporciona modelos Leaf completamente eléctricos. Además dispone de varios puntos de carga para vehículos eléctricos alrededor del estadio.
  • La pintura que se aplica en las paredes es ecológica.
  • En el actual estadio ‘The New Lawn’, en la calle ‘Another Way‘ (‘Otro camino’), la grada cubierta tiene paneles solares.
  • Los trozos del césped que se sustituyen se dan a granjeros locales para que lo utilicen en sus campos.
  • En el bar no se sirven las típicas pies de carne. Está prohibida la carne. Las hamburguesas son veganas y la cerveza procede completamente de fabricación artesanal y ecológica.

Cambiar los manjares tradicionales en día de partido tuvo cierto rechazo entre la hinchada: alguien le acusó de ‘feminizar’ el club, otros no querían renunciar a las salchichas de carne mientras algunos han optado por comerlo fuera del estadio. De todas formas, Vince ha convencido a la mayoría con las hamburguesas veganas y las ensaladas de nueces. Hay aficiones rivales que viajan hasta Nailsworth para saborear platos que no encuentran en otros estadios.

Paneles solares en ‘The New Lawn’

Exitoso sistema ‘Moneyball’

Los jugadores que estampan su firma en el contrato que les liga al FGR ya saben a donde van. Saben que tienen prohibida la carne roja y que se les instará a compartir coche entre varios para desplazarse a los entrenamientos y así reducir la emisión de carbono. Los sueldos en la League Two no son muy generosos pero, aún así, aceptan de buen grado y su implicación es máxima. Numerosos futbolistas han cambiado su dieta para evitar lesiones musculares procedentes de una mala alimentación. A algunos les ha funcionado a otros no.

Actualmente, el FGR se encuentra en la League Two

El sistema de contratación que ha aplicado Dale Vince estos 10 años que lleva al frente del club ha sido un éxito. Se basa en el ‘Moneyball’. Ideado por el propietario del equipo de béisbol Oakland Athletics Billy Beane, su enfoque es analítco y basado en las estadísticas de la carrera deportiva de un jugador para formar un complemento en el equipo competitivo a pesar del pequeño presupuesto que se dispone. Oakland tuvo que contratar a jugadores infravalorados por el mercado, y su sistema ha demostrado su eficacia hasta ahora que los llevó a los playoffs en 2002 y 2003.

El Forest Green Rovers dispone del presupuesto más elevado de la League Two y de muchos clubes de la League One y hasta alguno de la Championship y está permanentemente en la lucha por ascender de categoría como hizo en 2017 al llegar a la actual tabla de la Football League.

Zaha Hadid FGR Stadium
Proyecto del nuevo estadio del FGR. Courtesy: Zaha Hadid Architects

Un nuevo estadio… completamente de madera

Con un club financieramente estable para hacer el siguiente paso y uno de los más importantes como el de construir un nuevo estadio para 5.000 personas, Zaha Hadid Architects ganó el concurso para diseñar el estadio del Forest Green Rovers Football Club en 2016 y obtuvo el permiso de las autoridades en 2019 tras ver rechazado el primer esbozo.

Una de las premisas del proyecto es que se construirá íntegramente con madera de origen sostenible, incluido el techo voladizo y el revestimiento de celosías. Una membrana transparente cubrirá el estadio, permitiendo que el césped crezca bajo la luz del sol y minimizando las sombras que podrían distraer a los jugadores durante el juego.

Interior del nuevo estadio. Courtesy: Zaha Hadid Architects

“La importancia de usar madera no es solo que es un material natural, tiene un contenido de carbono muy bajo, casi tan bajo como lo es para un material de construcción”– Dale Vince

El estadio formará parte del nuevo Eco Park, un parque empresarial de tecnología verde previsto para la salida 13 de la autopista M5 y se plantarán unos 500 árboles y setos ya que el impacto sobre los terrenos hacía perder varios campos verdes. La altura tampoco podía ser muy alta por el impacto visual sobre las poblaciones adyacentes.

Vista desde las gradas del nuevo estadio. Courtesy: Zaha Hadid Architects

Héctor Bellerín y Gary Neville, implicados

Recientemente, Héctor Bellerín, jugador del Arsenal ha entrado en el accionariado del club con una total implicación en los postulados de Dale Vince convirtiéndose en el segundo mayor accionista del club tras Vince. Firme defensor de las energías renovables, tras el parón por el coronavirus de la temporada pasada, el lateral español anunció que plantaría 3.000 árboles por cada triunfo del Arsenal. En total ayudó a financiar la plantación de más de 60.000 árboles en el Amazonas. En un mensaje a las redes sociales explicó su implicación absoluta con los postulados ecologistas que defiende el único club vegano del mundo.

Además, Vince también se ha asociado con el exjugador Gary Neville en ‘Sustainability in Sport‘, una plataforma para ayudar a otros clubes a reducir las emisiones de carbono a la atmósfera con el objetivo de que el nivel expuesto sea 0 en el 2050 en toda Gran Bretanya.

Pero Ecotricity y Dale Vince no están solos en su cruzada por hacer del FGR un club sostenible y ecológico. Tiene detrás empresas como Sea Shepherd que lucha por la preservación de la vida marina y conservación de los ecosistemas marinos; el grupo constructor EESI que proporciona al club las instalaciones de abastecimiento eléctrico sostenible; Grundon, que colabora con el club para reducir los residuos; y Quorn, que aporta los ingredientes veganos a los menús del club.

Dale Vince prepara el lanzamiento para finales de noviembre de un libro titulado ‘Manifesto‘ donde recoge todos sus pensamientos y actos a favor del clima así como la gestión de un club de fútbol sostenible.

Dale Vince con la camiseta de FGR para jugar los partidos fuera de casa.
Foto: Twitter Dale Vince

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