El golpe de estado que atrapó a Pelé y Arthur Ashe en Nigeria

Arthur Ashe and Pelé

El primer afroamericano en ganar un Grand Slam se encontró en medio de una insurrección militar y pudo salir en avión mientras el astro brasileño lo hizo vestido de piloto.

A partir de la década de 1970, el fútbol fue el deporte oficial de rebelión cuando la descolonización se extendió por todo el continente africano. Pero la salida de los países occidentales también fue una fuente de constantes disturbios, golpes de estado e inestabilidad política en la formación de los países.

Pelé y Ashe se encontraron en Nigeria con intereses distintos aunque el trasfondo de un golpe de estado con la tensión por la insurrección les llevó a afrontar esos días de febrero de 1976 en Lagos juntos. Ashe, firme defensor de los derechos civiles, fue a disputar el primer torneo de tenis profesional en África negra (del 9 al 15 de febrero) con la intención de desplegar el tenis en el continente y consciente, con tres Grand Slams en su haber, que su figura en las canchas y fuera de ellas cobraba mucha relevancia y que la visión de un hombre negro jugando de tu a tu contra uno de blanco tenía mucho más poder que cualquier mitin.

Esta es la historia de una huida en un golpe de estado frustrado.

Tom Okker junto a Arhtur Ashe después de que éste ganase el US Open de 1968

¿Por qué Arthur Ashe es un ‘Outsider’?

Arthur Ashe, fue el primer jugador afroamericano en ser seleccionado para integrar el equipo de Estados Unidos de la Davis Cup y el primero en ganar tres títulos de Grand Slam (Open USA 1968, Open de Australia 1970 y Wimbledon 1975). Pero sobre todo fue un convencido de los derechos de la comunidad afroamericana que luchó por su integración absoluta en todos los estamentos. Consciente de que los derechos de los negros también debían ser defendidos en otros países, extendió su lucha a África y concretamente la dirigió hacia Suráfrica donde el régimen de ‘apartheid’ aparecía como un anacronismo que debía erradicarse.

Ashe justificó ante el Congreso de Estados Unidos la exclusión del país del ‘apartheid’ de la Copa Davis. Tras intentar disputar un torneo varios años antes, no fue hasta 1973 cuando se le permitió entrar al país. Eso sí, en instalaciones separadas y drásticamente desiguales, tal y como le hizo recordar a Ashe la discriminación racial que sufrió de niño en su Virginia natal.

“Vi la mueca de superioridad en los rostros de muchos blancos y la mirada de servilismo, fatalismo, cinismo y desesperación en los rostros de muchos negros”. Arthur Ashe.

Descendiente de una esclava liberada traída a América en 1735 a bordo de un barco, adquirieron el nombre del gobernador de Carolina del Norte, Samuel Ashe, para todos sus descendientes.

Ashe creció con la prohibición de jugar en las canchas locales porque era negro pero ganó el más alto honor de Estados Unidos en un deporte eminentemente blanco.

Pelé decidió volver a jugar a fútbol y lo hizo en Estados Unidos de la mano de NY Cosmos

Pelé en el ocaso de su carrera

Pelé había decido que abandonaba su carrera deportiva en octubre de 1974 a los 34 años. Se despidió del Santos y de la selección con un palmarés que le coronó como O’Rei. Sin embargo, una mala inversión le acarreó algunos problemas económicos y la única forma de salir de ellos era volver a vestirse de corto: con varias ofertas de equipos europeos, entre ellos el Real Madrid o la Juventus, decidió recalar en una liga menor, la NASL de Estados Unidos, que luchaba por hacerse hueco en el corazón estadounidense y fichó por New York Cosmos en 1975. Esa temporada fue decepcionante, ya que ganaron 6 partidos y perdieron 7 y además se lesionó ante San José Earthquakes. El 1 de octubre de 1977 a los 36 años, Pelé se despidió definitivamente del fútbol ante 75 000 espectadores en un encuentro entre el Santos y el Cosmos, jugando un tiempo para cada equipo.

Para solventar las deudas contraídas, Pelé firmó varios contratos de patrocinio con empresas americanas que le reportaban cuantiosas cantidades de dinero. Una de ellas fue con la multinacional Pepsi.

Lo que le llevó a rodar anuncios de la bebida refrescante por todo el mundo. Uno de los viajes le llevó a Lagos, Nigeria, durante la segunda semana de febrero de 1976 y coincidiendo con el torneo de tenis internacional donde Ashe también jugaba.

Open de Lagos

El tenis no fue ajeno a la ola de internacionalización del deporte y en 1972, durante una reunión de la ATP, se mencionó que el gobierno de Johannesburgo quería un Open de Sudáfrica en la gira que preparaba para extender la práctica del tenis en el continente africano.

La dirección del organismo tenístico le comunicó a Ashe que no le dejarían jugar en el Open de Suráfrica negándole el visado de entrada. La respuesta de Ashe fue echarse a la carretera. Durante 18 días de 1972, él y Stan Smith, fueron en una expedición por seis países africanos: Kenia, Tanzania, Zambia, Uganda, Ghana y Nigeria. La experiencia y el recibimiento fueron fabulosos.

La idea cundió y en 1976 el magnate y filántropo Olatunji Ajisomo Abubakar Sadiq Alabi, más conocido como Lord Rumens, apostó por organizar el Open de Lagos y traer a las mejores figuras del tenis del momento. El montante no era para nada desdeñable: 60.000 $ para el ganador.

Los 14 jugadores del World Championship Tennis sorteados para participar en el Lagos Tennis Classic fueron Arthur Ashe (EE. UU.), Tom Okker (Países Bajos), Dick Crealy (Australia), Harold Solomon (EE. UU.), Jeff Borowiak (EE. UU.), Brian Fairlie (Nueva Zelanda), Eddie Dibbs (EE. UU.), Ismail El Shafei (Egipto), Wojtek Fibak (Polonia), Karl Meiler (Alemania), Bob Lutz (EE. UU.), Stan Smith (EE. UU.), Erik Van Dillen (EE. UU.) y Dick Stockton (EE. UU.) . Los dos mejores tenistas de Nigeria, Lawrence Awopegba y Yemisi Allan, recibieron invitaciones para competir.

Reticencias

En enero, un mes antes del inicio del Lagos Tennis Classic, Dick Stockton, tenista estadounidense, había visitado la sede del World Championship Tennis en Dallas, Texas. Le preocupaba viajar a Lagos para jugar en el Lagos Tennis Classic. Había leído notícias en los periódicos sobre manifestaciones antiestadounidenses frente a la embajada en Lagos aunque los funcionarios del WCT le tranquilizaron diciéndole que el Departamento de Estado les aseguraba que todo estaba bajo control y que era seguro viajar al país africano.

Arthur Ashe desempeñó un papel clave al influir en la decisión del WCT de llevar el evento a Lagos. Había estado en Nigeria en 1972 con la también estrella del tenis estadounidense, Stan Smith, como parte de una gira de buena voluntad del Departamento de Estado de EE. UU. La WCT firmó un acuerdo de cinco años con el Lagos Lawn Tennis Club para albergar una serie anual de torneos de tenis en Lagos

Arthur Ashe, con el trofeo de vencedor de Wimbledon en 1975

Golpe de estado

Hasta enero de 1976, todo parecía relativamente tranquilo en un país a 16 años de independencia de Gran Bretaña. Pero en enero, las manifestaciones frente a la embajada de Estados Unidos comenzaron a organizarse casi diariamente.

Ashe y los demás integrantes de la expedición decidieron volar a Lagos de todos modos.

El viernes 13 de febrero, el cuarto día del Open, el general Murtala Mohammed, el jefe de Estado nigeriano, estaba atrapado en un atasco de tráfico. A diferencia de la mayoría de los líderes africanos, Mohammed viajaba sin una escolta de seguridad armada. Se le acercaron varios oficiales del ejército y descargaron sus metralletas contra el Mercedes Benz negro. Al mando del grupo estaba el teniente coronel Bukar Suka Dimka. Mohammed murió en el acto.

Circulaban rumores por todo el país de que el gobierno de EE. UU. a través de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estaba involucrado en el intento de golpe y asesinato del general Mohammed. Esto se debió a las diferencias que salieron a la luz entre el gobierno de EE. UU. y el gobierno de Nigeria sobre el apoyo de este último al Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA), respaldado por los soviéticos. 

El asesinato del general Mohammed se anunció oficialmente alrededor del mediodía del 14 de febrero y su adjunto, el general Obasanjo, fue nombrado su sucesor. 

Bukar Dimka, de 33 años y con una profunda marca tribal en cada mejilla anunció desde la estación de radio que los ‘Jóvenes Revolucionarios’ habían derrocado al gobierno y declarado un toque de queda en todo el país de 6 de la mañana a 6 de la tarde mientras pedía a los oyentes que se quedaran cerca de sus radios para más noticias.

Ashe, durante uno de los partidos que pudo disputar en el Lagos Lawn Tennis

Show must go on

John McDonald, director internacional del WCT, presionó para que los jugadores continuaran a pesar de las tumultuosas condiciones. Si no jugaban, no los dejarían salir del país, dijo, ya que los funcionarios de aduanas nigerianos habían retenido sus pasaportes para la comprobación de los visados. Los partidos de tenis programados para el sábado fueron cancelados.

Algunos jugadores se quejaron y se oponían a seguir jugando en esas condiciones inseguras. McDonald les dijo que si no jugaban, no los dejarían salir del país. 

Los funcionarios del Lagos Lawn Tennis Club contactaron a McDonald el sábado por la noche para informarle que el Gobierno legítimo había autorizado la reanudación del torneo de tenis el domingo con cuatro estadounidenses (Stockton, Lutz, Ashe y Jeff Borowiak) en los cuartos de final.

El gobierno también prometió proporcionar un avión para sacar a los jugadores del país al final del torneo a pesar del cierre de las fronteras y aeropuertos nacionales. Había seis estadounidenses, un alemán y un australiano en los cuartos de final. 

Ese domingo fue un día relativamente tranquilo en Lagos después de la agitación del viernes, lo que significó que Arthur Ashe, Jeff Borowiak y Tom Okker pudieron moverse sin problemas. Recibieron una invitación del embajador brasileño para comer en su residencia. Después de los partidos de la mañana llegaron a la casa del embajador donde se encontraron con Pelé.

Jeff Borowiak (izquierda), Arthur Ashe, Pelé y Tom Okker en la embajada de Brasil en Lagos en 1976. Image courtesy de Tom Okker

Encañonados

El lunes 16 de febrero amaneció tranquilo en el Lagos Lawn Tennis Club. Los jugadores se dispusieron en la pista para seguir con los partidos. Ashe estaba a punto de servir en el partido de semifinales contra Borowiak cuando de repente, cinco hombres se dirigieron hacia la cancha a través del pasillo que utilizaban los jugadores.

Uno de los soldados apuntó el cañón de su ametralladora en la parte de atrás de la espalda empapada de sudor de Ashe. Otro gritó a la multitud: “¿Qué están haciendo? Estamos de luto. ¡Están ganando dinero!» Estupefactos, Ashe y Borowiak salieron de la cancha con los brazos en alto, dejando su equipo atrás.

Los otros soldados procedieron a despejar la tribuna principal, las terrazas de las alas este y oeste. Estalló el caos cuando los espectadores corrieron desde sus asientos hacia la salida principal antes de que los soldados llegaran a ellos. Los espectadores nigerianos se movieron más rápido que sus desconcertados homólogos extranjeros. Eran muy conscientes de la brutalidad de sus compatriotas.

Cuando Ashe, McDonald y Borowiak llegaron al vestuario, un soldado abrió la puerta de golpe y golpeó la pared con un gran palo. Les pidieron que salieran. Los tres salieron corriendo de las instalaciones hacia la calle que estaba llena de gente que huía en todas direcciones. McDonald vio a John Parsons, el corresponsal de tenis del Daily Mail cuando, de repente, un soldado con un palo de ébano le gritó y le golpeaba en la espalda.

Donald Easum, el embajador de Estados Unidos en Nigeria, estaba en el palco viendo el partido de semifinales con su equipo de seguridad. Una vez fuera, localizó a Ashe y Borowiak y aseguró vehículos para transportarlos a la Embajada. En el camino, el automóvil se encontró con otro atasco causado por un soldado que golpeó a un espectador nigeriano en medio de la carretera. Los jugadores bajaron del coche y corrieron a pie hasta la Embajada. En la puerta, pasaron por un grupo de manifestantes antiamericanos que corearon: «Abajo la CIA» y «Yanqui, vete a casa».

Equipo estadounidense de la Davis Cup en la recepción en la Casa Blanca con el presidente Nixon

Los otros tenistas en el hotel

Dick Stockton dormía en su habitación del hotel Federal Palace cuando sonó el teléfono. Era Paul Svehlik, el tour manager del WCT. Le contó a Stockton sobre el intento de golpe y la cancelación de los partidos del Lagos Tennis Classic para ese día. Las instrucciones eran permanecer en el hotel hasta nuevo aviso. 

Cerca de la hora de comer, los cinco tenistas bajaron a la zona de la piscina del hotel para relajarse. Eddie Dibbs, Harold Solomon, Bob Lutz, Erik Van Dillen y Dick Stockton estaban junto a la piscina cuando 30-40 soldados con ametralladoras rodearon el área. El gerente del hotel asustado llegó a la piscina y les dijo a los huéspedes en el área que regresaran al hotel por su seguridad. Nadie estaba seguro de lo que iban a hacer los soldados. Podían tomar rehenes o empezar una masacre.

Fracaso del golpe

Las tropas del gobierno legítimo tomaron el control de la situación ocupando la radio y, en el intercanvio de disparos con los golpistas, Dimka escapó. A las 18.20 horas, un vocero del Gobierno salió al aire para anunciar que el intento de golpe había sido aplastado con varios arrestos. Dijo que había un toque de queda de 6 p. m. a 6 a. m. en todo el país y que todas las fronteras y aeropuertos estaban cerrados hasta nuevo aviso. La ciudad estaba en alerta máxima de seguridad. Había numerosos controles de carretera por toda la ciudad atendidos por soldados para capturar a presuntos golpistas. 

La huida

Los cinco jugadores estadounidenses recibieron una llamada telefónica de la Embajada de los EE. UU. esa noche y se les dijo que recogieran sus cosas y se prepararan para salir del hotel. El hotel Federal Palace no se consideraba seguro. Donald Easum, el embajador estadounidense, envió un minibús para evacuar a los jugadores. Para complicar más las cosas, el conductor del minibús, con los nervios del golpe, se equivocó de camino. En un control discutió con un soldado que cortaba la carretera. El soldado, con las órdenes de buscar a los golpistas, apuntó con su ametralladora al vehículo con la sospecha de que podían ir escondidos. Los tenistas pensaron que en cualquier momento podía ser el fin. Convencido por el conductor, los dejó pasar al ver que eran inofensivos. 

El contingente del WCT de 18 hombres compuesto por 14 jugadores, entre ellos Ashe, dos oficiales y dos periodistas ingleses, pasó la noche en la Embajada. Partieron en un convoy de automóviles con una escolta policial armada a la mañana siguiente desde el Aeropuerto Internacional de Lagos, rebautizado como ‘Aeropuerto Internacional Murtala Mohammed’. Fueron los primeros extranjeros a los que se les permitió salir después del fallido golpe.

John McDonald, Director Internacional del WCT, había ido al aeropuerto a recoger los pasaportes de los integrantes de la expedición.

Hubo una gran presencia militar en el aeropuerto para evitar que fugitivos como Dimka salieran del país. El avión partió a las 7:00 a. m. para tomar el avión AZ 837 de Alitalia que salió de Accra a las 8:15 a. m. y llegó a Roma a las 2:35 p. m. Hubo una erupción de vítores por parte de los jugadores cuando el avión despegó del aeropuerto internacional de Lagos

Sin torneo en África

El inicio del WCT de Roma se retrasó un día para dar cabida a los jugadores procedentes del WCT de Lagos.

 Dimka estuvo prófugo durante tres semanas después del intento de golpe antes de su captura final el 5 de marzo. Fue ejecutado el 15 de mayo de 1976 junto con otros oficiales.

La semifinal y la final del WCT de Lagos concluyeron el 1 y 2 de abril, en Venezuela , en medio de otro torneo programado regularmente (el WCT de Caracas) para asignar el premio en metálico y los puntos de clasificación del WCT de Lagos

El WCT nunca celebró otro torneo de tenis en Nigeria.

“El incidente ha causado mucho daño al África Negra. Cualquiera que quiera jugar un torneo allí ahora probablemente dudará ”. Arthur Ashe

 

El piloto Edson Arantes do Nascimento

Pelé, de viaje en Nigeria para filmar un anuncio de Pepsi en su campaña para afianzarse en el continente negro, se fue de Lagos cuando el Gobierno reabrió las fronteras y los aeropuertos unos días después. El embajador brasileño, conocedor del país y de los disturbios que podía haber todavía, insistió encarecidamente que Pelé vistiera un uniforme de piloto de las líneas aéreas nigerianas para ocultar su identidad. 

En declaraciones posteriores, el astro brasileño se tomó el golpe de estado con humor. Dijo que el mayor peligro que temió esos días en Lagos fue perder dinero durante las partidas de gin rummy en el hotel Federal Palace con los responsables de marketing de la compañía de refrescos. Cuando los soldados ocuparon la piscina del hotel, el embajador brasileño se lo llevó a la embajada por seguridad.

La gira incluía un partido de exhibición, clínics de fútbol por la ciudad y material audiovisual para confeccionar anuncios para emitir en África.

Pelé admitió que cuando era niño soñaba con ser piloto y explicó que nunca temió por vida. Con una sonrisa…..

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