Joe Gaetjens. El héroe haitiano de Brasil’50 asesinado por los Tonton Macoute

Joe Gaetjens

Integrante del plantel de Estados Unidos consiguió humillar a Inglaterra con su gol pero, tras retirarse del fútbol, en 1964 desapareció.

Era la primera vez que Inglaterra participaba en una Copa del Mundo de fútbol y lo hacía para demostrar al planeta que los inventores de ese deporte casi no debían esforzarse para vencer, puesto que se consideraban superiores al resto.

Enfrentada a la FIFA durante muchos años, la Federación inglesa accedió a participar en Brasil’50 y se llevó uno de los peores chascos de la historia del fútbol mundial. Un haitiano, en las filas de Estados Unidos, les marcó el primer gol en un Mundial en la fase de grupos, supuso una derrota y quedarse fuera de la siguiente ronda. Una humillación en toda regla.

Joe Gaetjens, reclutado por la federación estadounidense en el último minuto antes de embarcar, fue el encargado de ejecutar tal hazaña saliendo a hombros del estadio Independencia de Belo Horizonte y con un sitio en la historia del fútbol norteamericano. Desgraciadamente, los acontecimientos políticos infligieron un fatal desenlace a nuestro héroe.

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¿Por qué es un ‘Outsider’?

Joseph Edouard Gaetjens (19/marzo/1924) procedía de una familia acomodada de un barrio rico de Port-au-Prince de ascendencia alemana. Su bisabuelo fue enviado por Federico Guillermo III de Prusia como emisario comercial a Haití en el primer cuarto del siglo XIX y por eso su padre le inscribió, cuando nació, en la embajada alemana para tener la doble nacionalidad por si deseaba regresar. Los acontecimientos de la I Guerra Mundial hicieron perder las escasas posesiones que mantenía la familia en Europa.

Su bisabuelo se casó con Leonie Déjoie, hija de un general, cuyo apellido será el desencadenante trágico que influirá en la vida de Gaetjens.

A los 14 años, en 1938 (dos años después de que se fundara el club) empieza a jugar a fútbol en el Etoile Haïtienne hasta 1947 de forma completamente amateur. Consiguió ganar dos campeonatos (1942 y 1944) pero el fútbol en la isla caribeña era un pasatiempo del cual Gaetjens no vislumbraba un futuro prometedor. Había que hacer una carrera profesional y arrancar algún negocio en los prósperos años de la postguerra mundial.

Joe Gaetjens fue un haitiano que jugó en el Brookhattan durante su estadía en NY

Goleador del Brookhattan

En 1947, con 23 años, consigue una beca del gobierno de Haití para irse a estudiar contabilidad en la Universidad de Columbia en Nueva York. Como cualquier otro inmigrante, debe complementar la beca con un trabajo, y se ocupa del lavaplatos en el restaurante Rudy’s Cafe. Era un restaurante que servía comida española en la esquina de la calle 111 con Lenox Ave. en Harlem, propiedad de Eugene «Rudy» Díaz, exportador de café, y dueño también del Brookhattan, un club fundado en 1933 y que Díaz compra en 1948.

Eugene Díaz había impulsado un equipo de barrio con el nombre de New York Galicia, en un claro ejemplo de morriña, y que formaban inmigrantes españoles. Hasta la temporada 1956-57 se llamará Brookhattan pero las dos temporadas siguientes pasará a llamarse fugazmente Brookhattan Galicia y posteriormente Galicia SC.

En el Brookhattan, Gaetjens se convertirá en uno de los máximos goleadores de la American Soccer League (ASL). En su primera temporada (1947-48) anotará 14 goles y en la tercera marcará 18 en 15 partidos. En las tres temporadas que defendió la camiseta del Brookhattan, anotó 42 goles en 64 partidos.

Dato que no pasó desapercibido por la federación norteamericana de fútbol que buscaba desesperadamente jugadores para poder participar en el Mundial de Brasil de 1950.

«Nadie sabía como jugaba Gaetjens. Nos sonaba su nombre porque aparecía como goleador de la Costa Este, en la ASL, pero no realizó las pruebas para entrar en el equipo. Sencillamente lo apuntaron y fue clave»

Walter Bahr – compañero en la selección estadounidense
Con la promesa de pedir la ciudadanía norteamericana, Gaetjens pudo ser seleccionado para Brasil’50

Seleccionado en el último minuto

Aunque Gaetjens había disputado dos partidos amistosos con Haití, la promesa de que se convertiría en ciudadano americano tras el Mundial era la única validez que necesitaba la Federación de Estados Unidos para poner en la lista a un jugador. A los jugadores se les pagarían 100$ por semana mientras estuvieran en la Copa del Mundo de Brasil de 1950. Era una cantidad nada desdeñable puesto que, como reconoce Walter Bahr, era el doble de lo que ganaba jugando en los Nationals de Philadelphia de la ASL y más de los 46$ que ganaba como profesor de primaria por semana.

«No hicimos casi ningún entrenamiento juntos (como selección) antes de ir a Brasil. Solo un partido. Por suerte, los jugadores del Este se conocían y también había cinco de St. Louis»

Walter Bahr

La selección inglesa, con la estrella Stanley Matthews a la cabeza, estaba haciendo un tour por Canadá antes de partir hacia Brasil y el 19 de junio de 1950 se enfrentaron con los reservas en Nueva York (ganaron 1-0) al combinado norteamericano. En el equipo ya figuraban tres jugadores adquiridos en el último momento: Joseph Maca, nacido en Bélgica, Ed McIlvenny, escocés y Joe Gaetjens.

Una selección de amateurs que quedó encuadrada en el grupo 2 junto a Inglaterra, Chile y la España de Zarra.

La escuadra norteamericana al completo en el Mundial de 1950. Joe Gaetjens es el tercero agachado por la derecha

The miracle Match

Estados Unidos debutó en Brasil’50 el 25 de junio de 1950 ante España. Aunque cayó derrotada 3-1, dominó el marcador desde el minuto 17 con un gol de Pariani y los españoles no remontaron hasta el 81 con un gol de Igoa. Luego cayeron los tantos de Basora y Zarra. Por su parte Inglaterra se enfrentó a Chile a la que venció 2-0.

Con un récord después de la II Guerra Mundial de 23 victorias, 4 derrotas y 3 empates, Inglaterra llegaba a Brasil con resultados tan contundentes como un 4-0 a los italianos y un 10-0 a los portugueses.

El 29 de junio, España jugó contra Chile a la que le endosó dos goles (Basora y Zarra) y Estados Unidos saltó al terreno de juego del estadio Independencia de Belo Horizonte con la convicción de encajar el mínimo de goles posibles. El inglés Bill Jeffrey era el técnico de la selección norteamericana y les dijo a los chico que «no tenemos ninguna posibilidad de ganar….hacedlo lo mejor que podáis».

El acecho que puso Inglaterra sobre la portería de Frank Borghi durante la primera media hora del partido fue asfixiante. Hasta seis veces rechazaron los palos los disparos de los ingleses. Pero llegó el minuto 38 y un chut elevado de Walter Bahr hizo salir a Bert Williams del arco pero no contó con que Gaetjens se elevaría por encima de sus manos y rozaría suavemente el balón para enviarlo al fondo de la red.

José Lorente, integrante de Brookhattan, destacó que Joe tenía la capacidad de saltar por encima de defensas y porteros y que «Joe tenía olfato para el gol. Marcó goles en los que no sabías como había rematado. Cuando saltaba y golpeaba la pelota era espectacular. Sabía lo que hacía y en el gol contra Inglaterra no fue por suerte».

En el segundo tiempo, Inglaterra siguió torpedeando, sin éxito, la portería de Borghi, que en realidad era jugador de beisbol de Missouri y que no sabía jugar con los pies, pero que desquició a los ingleses con sus atajadas.

Sacado a hombros. Con su gol, Joe Gaetjens, se convirtió en héroe en la victoria de Estados Unidos contra Inglaterra

Los ingleses, que sabían las dificultades por las que pasó la federación norteamericana para armar un combinado decente incorporando jugadores de otras nacionalidades, protestaron. Argumentaron en tono jocoso que se habían incorporado jugadores directamente de Ellis Island, la puerta de entrada de inmigrantes de Nueva York. Se quejaron del calor, de que el viaje había sido extenuante o que los norteamericanos solo había chutado seis veces en 90 minutos. Pero el resultado quedó así cuando el árbitro italiano Generoso Dattilo indicó el final del partido.

El último partido de la fase de grupos que Haití jugó fue contra Chile en el que perdieron 5-2 y Gaetjens no anotó.

La afición inglesa no dio crédito al resultado. Leyeron en los periódicos el 1-0 y corrió la voz de que era un error tipográfico, que habían quedado 10-0. El mismo día, la selección inglesa de cricket había sido derrotada por primera vez por las Indias Orientales. Día negro para el deporte inglés.

Inglaterra, desarmada por tan humillante derrota perdió otra vez, contra España (1-0 con gol de Zarra), en el partido siguiente en Maracaná dando por finalizada su primera aparición mundialista.

Se la da curiosidad de que Inglaterra jugó el partido contra Estados Unidos de azul. Un uniforme que volvieron a vestir una vez más en 1959 en una derrota contra Perú. El azul quedó postergado de la indumentaria inglesa para siempre.

Breve aventura francesa

Deseoso de capitalizar la breve fama del Mundial, Gaetjens dejó sus estudios en Columbia y se fue a Francia para jugar en el Racing Club de Paris para la temporada 1951-52. Su estancia fue breve. Luchando por adaptarse a la liga francesa, hablaba inglés, español y francés con fluidez, solamente disputó 4 partidos y anotó dos goles. Una lesión de rodilla hizo que el Racing le ofreciera al Troyes, en una división inferior, a cambio de un joven prometedor pero la operación no fructificó. La siguiente temporada, 1952-53, recaló en el Olympique Alès, también en la segunda liga francesa donde, en 15 partidos, marcó 2 goles.

Con 29 años, ya no renovó para el siguiente curso y volvió a Haití.

De vuelta a la isla

Abandonada la carrera deportiva internacional, en Haití se empleó como representante de Colgate y Palmolive y arrancó varios negocios, entre ellos una tintorería. A su llegada al aeropuerto, cuenta su hermana Mireille, le recibieron miles de aficionados y su primer equipo, el Etoile Haïtienne lo fichó en 1953 para que devolviera la gloria deportiva al club. Él compaginaba su trabajo comercial con el fútbol pero las lesiones de rodilla y que a menudo le sangraba la nariz por el esfuerzo disminuyeron su capacidad goleadora.

La promesa de convertirse en estadounidense nunca se cumplió. Ni él ni los otros dos que se incorporaron en última instancia a la selección, por lo que todavía pudo ser alineado con Haití el 27 de diciembre de 1953 contra México en un partido clasificatorio de la Copa del Mundo de Suiza de 1954. Volvió a sangrar por la nariz y en 1957 abandonó la práctica deportiva.

Golpe de estado fallido

En 1955 se casó con su prima Liliane, tuvieron tres hijos y se dedicó a entrenar a jugadores en edad juvenil en quien creía firmemente que podría formar para confeccionar una selección a la altura de otras del Caribe.

Aunque no le interesaba lo más mínimo la política se vio envuelto en los cambios sociales que acontecieron en Haití a partir de las elecciones presidenciales de 1957. Los miembros de la familia Gaetjens estaban emparentados con Louis Dejoie que se había presentado por el partido opositor al médico François ‘Papa Doc’ Duvalier que ganó las elecciones y dieron públicamente su apoyo a Dejoie.

Los hermanos menores de Joe, Fred y Jean-Pierre, junto con otros miembros disidentes haitianos refugiados en la República Dominicana orquestaron un golpe de estado que fue descubierto. Duvalier se convirtió en un dictador despiadado persiguiendo a todos aquellos opositores. Alertados, los Gaetjens y otros ciudadanos huyeron del país pero Joe no. Creía que, habiendo sido un héroe del país en el aspecto deportivo, siendo un empresario sin ninguna conexión política, nada le podía ocurrir.

Craso error. Duvalier no tuvo piedad y el 8 de julio de 1964, la mañana siguiente de que Duvalier se autoproclamara ‘presidente vitalicio’ fue arrestado en su tintorería por los Tonton Macouote, un grupo paramilitar famoso por sus prácticas brutales y descarnadas de tratar a presos y opositores hasta la muerte.

Fatal desenlace

Joe Gaetjens fue encarcelado en Fort Dimanche, una prisión de triste recuerdo humanitario por las condiciones con las que se trataba a los retenidos.

Aunque su madre y su hermana suplicaron conocer el paradero de Joe, jamás se encontró su cuerpo. Se cree que fue asesinado en Fort Dimanche unos días después de su detención. Otras versiones dicen que murió por una enfermedad allí mismo. Seis años después, el gobierno de Haití certificó su muerte. Hasta 3000 personas fueron encarceladas en esta prisión de las cuales solamente 1/5 parte pudo salir en condiciones deplorables.

Gaetjens entró en el Salón de la Fama del fútbol estadounidense en 1976 y homenajeado en un partido del New York Cosmos y un grupo de haitianos residentes en Nueva York. Un gol histórico fue suficiente para elevarle al olimpo de los futbolistas americanos.

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