Lutz Eigendorf

Miles de alemanes soñaban en abandonar la RDA y llegar al lado occidental. Algunos lo consiguieron. Otros fueron seguidos y eliminados.

¿Por qué es un ‘Outsider’?

Tener la valentía que, por un impulso, nos lleva a cometer un acto poco racional, está al orden del día. Y ser consciente que habrá consecuencias inesperadas y aún así, cumplir con determinación ese acto, está al alcance de pocos. Lutz Eigendorf cruzó la calle, cogió un taxi y empezó una nueva vida en la República Federal Alemana consciente de que la decisión cambiaría su vida y la de sus familiares que se quedaban en la RDA.

La decisión

19 de marzo de 1979. El Dynamo de Berlín, equipo de la policía política conocida por Stasi (Ministerium für Staatssicherheit – Ministerio para la Seguridad del Estado) de la Alemania Oriental (RDA) se enfrenta en un partido amistoso al Kaiserlautern, en la Alemania Occidental (RFA). Al día siguiente, tras el partido, Lutz Eigendorf decide abandonar el autobús sin vigilancia policial que se había parado para hacer unas compras en Giessen, cruzar la calle, coger un taxi y volver a Kaiserlautern para empezar una nueva vida como desertorAtrás deja una esposa y una hija (con quien confiaba reunirse de nuevo en el lado occidental) que es obligada a divorciarse y casarse de nuevo con un miembro del partido que la tendrá vigilada y controlada. La Stasi prohíbe a sus familiares viajar a la RFA y activa un protocolo de seguimiento del jugador que llegó a tener hasta 50 agentes turnándose en su entorno.

Lutz Eigendorf con la camiseta del Dynamo

¿Quien mandaba en la Stasi?

Erich Mielke, que operó en el Servicio de Investigación Militar de la II República española y se dedicó a liquidar opositores ‘trostkistas’ y anti-stalinistas entre las Brigadas Internacionales durante la Guerra Civil española. El plenipotenciario ministro del Ministerio de Seguridad gobernó con mano de hierro la Stasi de 1957 hasta 1989, poco antes de la caída del Muro de Berlín. Con 274.000 agentes y casi 500.000 informadores (1.500 de los cuales se encontraban en la RFA) la policía política controlaba a 16 millones de alemanes de los que se sabía exactamente todo. Lo oían, veían y expedientaban todo.

Y era un fanático del fútbol. Extendió su control a los terrenos de juego haciéndose con la presidencia del Dynamo de Berlín. A la traición de abandonar el sistema comunista de la Alemania Oriental se añadió que Eigendorf era un prometedor defensa apodado ‘el Beckenbauer del este’ y no podía soportar que manchase el primero de los diez campeonatos que ganó de forma consecutiva el Dynamo. Mielke se obsesionó y tejió una red de agentes que controlaban a Eigendorf las 24 horas del día.

“Tod dem Verräter!” (“¡Matad al traidor!”)

Cerca de 500 atletas desertaron de la RDA desde que se levantó el Muro de Berlín en 1961 cuando se restringió el paso de la Alemania Oriental (sistema comunista) a la Alemania Occidental (sistema capitalista), pero ninguno obsesionó tanto a Mielke como Eigendorf.

Eigendorf llegó a Kaiserlautern, se ofreció pero no pudo enfundarse la camiseta de su nuevo equipo por una sanción de un año de la UEFA por abandonar la RDA aunque recibió el status de asilo político. Pasó dos temporadas en el Kaiserlautern modestamente y fue traspasado al Eintracht Braunschweig el verano de 1982. Se casó de nuevo y tuvo una hija pero, sin escuchar el consejo de otros desertores que le pedían que no lo hiciera, tomó partido. Criticó el sistema policial de la RDA, los métodos de la Stasi y el control personal al otro lado de la frontera. Unas declaraciones a la televisión occidental ante el Muro hicieron estallar a Mielke que ordenó matarlo.

7 de marzo de 1983. Lutz Eigendorf sale de un bar de tomar un par de cervezas con un amigo. Tal y como relata el propietario del bar, esa noche no bebió mucho. Cogió su Alfa Romeo y acabó estrellándose contra un árbol. El test de alcoholemia indica que tenía un 0.22 % de alcohol en la sangre: bastante más de lo permitido. Perdió la vida a los 26 años.

Estado en el que quedó el coche de Lutz Eigendorf. Foto: AFP STORY BY Nikolaj Stobbe

Teorías sobre su muerte

Con la desclasificación de los documentos secretos de la Stasi durante la reunificación alemana se descubrió en el archivo del ‘Beckenbauer del este‘ la terrible frase ‘Tod dem Verräter!’ (‘Maten al traidor’).  En febrero de 2010, un exespía de la Stasi confirmó que la organización de la RDA le había ordenado matar a Lutz Eigendorf pero que no pudo culminar la acción.

Una de las teorías que se desprenden de la desclasificación es que uno de los agentes enviados por Mielke consiguió trabar una fuerte amistad con el futbolista y lo envenenó. Otro documento habla de una gratificación de 500 marcos a Klaus Schlosser, exagente y amigo personal de Lutz, el mismo dia del accidente. Otra teoría habla de un sistema usado por la Stasi para provocar un accidente: se trata de deslumbrar al coche en cuestión al cruzarse (método que ya se había utilizado en otras ocasiones para eliminar adversarios políticos). Otra teoría habla de que le fallaron los frenos al deportivo que conducía Lutz esa noche…..

Sea como fuere, la Stasi se tomó la revancha ante un futbolista que solamente buscaba una vida mejor.

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