Marie Marvingt

Piloto, enfermera, periodista, soldado y pionera en muchos deportes, llegó a completar un Tour de Francia en solitario tras prohibirle participar.

Marie Marvingt no dejó ningún deporte o afición por practicar. Cualquier actividad física o mecánica que se le ofrecía, se apuntaba. Su vida giró siempre alrededor los deportes, la aviación y la enfermería con una imperiosa necesidad de demostrar al mundo que podía hacer lo que se propusiese. Una vida vivida al límite con no más de cuatro o cinco horas de descanso nocturno.

En la encorsetada sociedad europea de principios del siglo XX, sus proezas tuvieron un seguimiento periodístico difícilmente comparable con ningún atleta de la época. La prensa, ávida de nuevas hazañas en los inicios del nuevo siglo, seguía atenta a cualquier actividad de Marie. Ya siendo una adolescente se enroló en el Cirque Rancy, mezclando el mundo del espectáculo con el riesgo en los números de equilibrista, trapecista, malabarista y amazona.

Una mezcla que le acompañaría toda su vida.

Marie Marvingt
Marie Marvingt sentía pasión por la aviación

¿Por qué es una ‘Outsider’?

Porque rompió los tabús del mundo del deporte. Ante muchas disciplinas reservadas solamente para los hombres, practicó esgrima, boxeo, equitación, esquí, tiro con rifle, patinaje de velocidad, ciclismo, alpinismo, algunos deportes de invierno, natación y fue piloto de aviación durante la I Guerra Mundial por lo que fue condecorada. No había ningún reto, objetivo o deporte que se le resistiera. Lo quería probar todo y demostrar al mundo que una mujer no tiene ningún impedimento para conseguir lo que se propone. Y con buenos resultados.

Aún así, practicando cualquier deporte que se propusiera, no descuidó sus estudios sacándose la licenciatura de letras y dominando cinco idiomas, entre ellos el esperanto.

Marie Marvingt
Marie Marvingt fue de las primeras mujeres en ascender los Alpes

Corresponsal en Marruecos, tuvo la idea de añadir unas placas de metal en los aviones para que pudieran aterrizar en la arena. Lo que luego se desarrolló para los hidroaviones. Además, en el norte de África también trabajó como médico para las fuerzas francesas.

Apodada por M. de Château-Thierry de Beaumanoir en 1903 como ‘La fiancée du danger‘ (La novia del peligro), publicitó que no quería casarse ni tener hijos en un mundo concebido para que las mujeres formasen una familia y estuvieran al amparo de un marido. Con el enorme ajetreo deportivo y de riesgo que supuso su vida, a ‘La novia del peligro’ se le hacía harto difícil mantener algún vínculo emocional con alguien.

Marie Marvingt
Marie Marvingt, a bordo de un globo aerostático

Accidentada travesía del Canal

Nació en 1875 en Orlhac aunque su familia se trasladó a vivir a Metz primero y a Nancy después. Tuvo que hacerse cargo de la casa y de sus hermanos cuando su madre murió en 1889 pero encontró en su padre el perfecto aliado para descubrir el amor por los deportes: alentada por él, en 1890, a los 15 años, cubrió los 400 km. que separan Nancy de Koblenz (Alemania) en canoa y en 1899 ya tenía el permiso para conducir los artilugios mecánicos que empezaron a aparecer por los polvorientos caminos y que asombraban por su ruido y su velocidad.

Fue una alpinista que, entre 1903 y 1910, se convirtió en la primera mujer que subió la mayoría de las cimas de los Alpes franceses y suizos. En 1905 fue la primera mujer francesa en atravesar París nadando por el Sena. Subió en globo aerostático, ganó en 1907 una competición internacional de tiro con rifle y competiciones de esgrima y hasta el campeonato mundial femenino de bobsleigh en 1910. Nada se le resistía.

En 1901 ya obtiene el carnet para dirigir globos aerostáticos pero no fue hasta 1907 que realiza su primer vuelo en solitario como piloto de globo en un corto trayecto. El 26 de octubre de 1909, Marvingt consigue cruzar el Canal de la Mancha pilotando un globo junto al coronel Émile Garnier siendo la primera mujer en conseguir ir del continente hasta Gran Bretaña.

Pero el viaje fue muy accidentado: salieron de Nancy, cruzaron el norte de Francia y Bélgica y se adentraron en el mar del Norte. Durante la travesía, una tormenta de nieve provocó que el globo descendiese hasta tocar más de cuarenta veces el agua. Al llegar a Inglaterra, la tormenta se convirtió en fuertes rachas de viento que hicieron accidentar el globo de Marie y el coronel completando el viaje en 14 horas y 30 minutos.

Marie Marvingt
La esgrima también fue otro deporte que practicó Marie Marvingt

‘La Grande Boucle’

En 1904 se apunta para participar en la carrera ciclista Nancy-Bordeaux pero como no permitían a las mujeres llevar pantalones, se inventa los culottes (pantalones muy anchos) que le facilitan pedalear. Luego vendrían también las carreras de Nancy-Milan y la Nancy-Toulouse en 1906.

Marie Marvingt estaba lista para las 14 etapas y los 4.888 km. (el Tour de 2019 tuvo 3.480 km.) de la sexta edición del Tour de Francia de 1908.  

El 13 de julio de 1908, un centenar de corredores partieron de Ile de la Jatte en Neuilly-sur-Seine para atacar una nueva edición del Tour de Francia. Unos minutos más tarde y debido a la expresa prohibición de los organizadores, Marie Félicie Elisabeth Marvingt sigue los pasos de esos valientes en su bicicleta. Sola, con 33 años se dispone, como los hombres, a recorrer el duro trazado del Tour. Será una de los 36 sobrevivientes que llegarán al final de este viaje interminable de los 114 que empezaron. Pero su nombre no aparecerá nunca en la lista de las clasificaciones de la ‘Grande Boucle‘. Tal desafío a un deporte eminentemente exclusivo de hombres no se podía permitir que apareciese el nombre de una mujer en la lista de los ‘finishers‘.

Marie Marvingt
Marie Marvingt, a caballo. Foto: ‘Le Mirroir des Sports’.

Su otra pasión, la aviación

Aparte de los vuelos en globo aerostático, en septiembre de 1909 había acompañado a un piloto en un avión y su pasión por volar le llevó a estudiar para piloto un año después siendo la segunda mujer en conseguir el permiso para volar en monoplano. Y en 1910 ideó junto al ingeniero Louis Becherau de la empresa de Aéroplanes Deperdussin un avión-ambulancia para atender a los soldados. El proyecto, que se presentó al gobierno francés y a la Cruz Roja que eran los que debían aportar el dinero suficiente, fracasó por la malversación de que fue encontrado culpable el propietario de Aéroplanes Deperdussin.

Marie Marvingt
Marie Marvingt, en la única imagen que se dispone de ella vestida de soldado francés en una trinchera.

Camuflada de soldado de la I Guerra Mundial

El estallido de la Gran Guerra fue otro reto al que quería enfrentarse pero, ante la imposibilidad de alistarse como soldado para combatir en el frente y gracias a la connivencia de un teniente de infantería, se vistió de soldado y adoptó unas posturas masculinas para pasar desapercibida. Duró poco. Fue descubierta y enviada de vuelta a casa. No se desalentó y se alistó en el 3r. Regimiento Alpino italiano sirviendo en los Dolomitas aunque su mayor parte la dedicó a trabajar de enfermera para la Cruz Roja.

En 1915 logró convencer a los mandos militares para que la dejasen pilotar un avión sobre líneas enemigas. Fue la primera mujer en volar en una misión de combate en un bombardero. El objetivo era inutilizar las instalaciones de una base aérea alemana en Metz. La misión le valió ser condecorada con la Croix de Guerre del estado francés.

Marie Marvingt
Marie Marvingt, de enfermera

Marvingt dedicó gran parte de su vida a promover las evacuaciones médicas mediante los aviones y sus esfuerzos y conferencias encontraron respuesta en la II Guerra Mundial. En 1934 creó un sistema de ambulancia aérea en Marruecos que le valió una condecoración de agradecimiento.

Marie Marvingt
Marie Marvingt, durante su estancia como corresponsal en Marruecos.

Durante la II Guerra Mundial montó un hospital de campaña para pilotos heridos e inventó un sistema de sutura de heridas que le valió un reconocimiento de la Universidad de la Sorbona por sus aportaciones a la medicina aeronáutica.

En 1955, ya con 80 años, estudió para sacarse el título de piloto de helicópteros aunque no acabó licenciándose. Murió en 1963 a los 88 años tras dejar una vida llena de retos superados. Seguro que se le quedó alguno en el tintero y que le hubiera gustado realizar.

Marie Marvingt
Marie Marvingt, durante una entrevista en su senectud pero llena de vitalidad.

Su sana rivalidad con Hélène Dutrieu

Contemporánea de Marie Marvingt, Hélène Dutrieu compartió hazañas con nuestra protagonista. Al igual que Marie, la belga Dutrieu era una apasionada de los deportes y concretamente de la bicicleta. Su baja estatura y su ligereza le proporcionaban una ventaja sobre los demás.

Dutrieu realiza shows acrobáticos sobre la bicicleta utilizando también motocicletas y automóviles. Tiene un don especial para el riesgo.

Se convierte en ciclista profesional bajo los auspicios del equipo Simpson Lever Chain. Durante dos años seguidos, en 1897 y 1898, gana el campeonato mundial de velocidad en pista para mujeres que se disputa en Ostende. La prensa le apoda ‘La flecha humana’. En agosto de 1898 gana el Grand Prix d’Europe y en noviembre de ese mismo año gana la Course de 12 Jours en Londres.

Posteriormente trabaja en varios espectáculos con números de ciclismo y en julio de 1903 da la vuelta en bicicleta por dentro de un bucle vertical en Marsella. El mayor sustento económico le llega con los shows de piloto de autos de carrera y conductora de riesgo sobre bicicleta. De las dos ruedas a las alas solo hay un pequeño salto y Hélène Dutrieu es la persona ideal para realizarlo.

Hélène Dutrieu
Hélène Dutrieu, a bordo de un artilugio volador.

Saltó el escándalo: no lleva corsé

En 1908 la fábrica francesa Clément Bayard le propone a Dutrieu que se convierta en la primera piloto de su aeroplano. En el primer despegue se estrella pero no se amedranta. El 19 de abril de 1910 se convierte en la primera mujer que transporta en un avión un pasajero. El 25 de noviembre de 1910 Dutrieu se convierte en la cuarta mujer del mundo y la primera belga a la cual se le otorga una licencia de piloto de aeroplano, pero la prensa descubre que no utiliza corsé para sentarse a los mando de un avión.

El corsé, pieza indispensable para cualquier mujer de cierta posición, imposibilita la buena movilidad en cualquier ejercicio físico y Dutrieu prescinde de él para pilotar con total naturalidad. El corsé mental de la sociedad de principios del siglo XX empieza a resquebrajarse.

En septiembre de 1910 Dutrieu vuela sin realizar ninguna parada desde Ostende a Brujas y se convierte en la primera mujer piloto que permanece en el aire más de una hora. El 21 de diciembre de 1910 es la primera ganadora de la Copa Femina por un vuelo sin paradas de 167 km en 2 horas y 35 minutos. En 1911 vuelve a liderar la Copa Femina con un vuelo de 254 km en 2 horas y 58 minutos y repite en 1912.

Los siguientes años volará por los cielos en diferentes competiciones en Estados Unidos, Italia, Suiza, recibiendo el 1913 el galardón de la Legión de Honor del gobierno francés. Durante la I Guerra Mundial se aparta de la aviación y dedica sus esfuerzos a los heridos desempeñando las funciones de enfermera y conductora de ambulancias.

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