Maureen Wilton

Una niña de 13 años batió el récord femenino dos semanas después que Kathrine Switzer irrumpiese en el maratón de Boston.

La creencia popular decía que el cuerpo de una mujer no estaba preparado para afrontar carreras como un maratón. Ante 28 hombres estupefactos, Maureen Wilton rebajó el récord del mundo femenino de maratón en 4 minutos. A los trece años. Ese 6 de mayo de 1967 cayeron todos los estereotipos machistas. Luego, desapareció.

¿Por qué es una ‘Outsider’?

A los 13 años, la perspectiva de los acontecimientos personales pueden coger una dirección u otra en función de la importancia con la que se tomen. Maureen Wilton no dio ninguna importancia a correr un maratón, ni que tuviese que competir con corredores experimentados, ni tan siquiera que rompiese el récord del mundo. Y así mismo, casi ni asumió el resto de su vida haber alcanzado ese hito del atletismo. Dijo que no le gustaba correr maratones y se centró en el ‘cross’ y el ‘track’ que era donde realmente disfrutaba.

Y en el grupo “The Monkees“. Tras terminar la carrera solamente quería hablar con Kathrine Switzer del grupo musical del momento. Como haría cualquier adolescente.

Maureen Wilton Mancuso
Maureen Wilton bebe agua que le proporciona su madre Margaret.
Foto: Maureen Mancuso

“No entrené demasiado para ese maratón”

Maureen Wilton era una niña que practicaba atletismo desde los 9 años participando básicamente en carreras de cross y su potencial fue moldeado por su entrenador. Con su hermano Gord, salía a entrenar cinco o seis veces por semana. Fue Sy Mah, el preparador físico del club de atletismo de Toronto que insistió en que participara. No realizó un entrenamiento específico para el maratón sino que siguió con su plan habitual de carreras por bosques y caminos cercanos al club. Tal y como confesó después, “no entrené demasiado para ese maratón”.

Acababa de ocurrir el incidente de Kathrine Switzer con un juez de carrera en el maratón de Boston. Cuando quiso participar, de malas maneras, la ‘cazaron’ para expulsarla. Sy Mah, la invitó a participar en el maratón sobre tierra de Toronto a ella y a su novio y entrenador (ambos expulsados de la AAU – la Amateur Athletics Union) para apoyar a Maureen y dar visibilidad a las mujeres atletas.

Rebajando el récord en 4 minutos

Empezaron la carrera juntas pero Maureen se distanció ya que Switzer todavía no se había recuperado del maratón de Boston pero le dio a la joven la bocanada de aire que necesitaba para no sentirse sola entre tantos hombres. Switzer reconoció que habían aceptado la invitación de Mah como protesta por haber sido expulsados de la AAU y por el lamentable incidente con el juez de carrera.

“Estaba feliz de ver a otra chica en la carrera (sobre la participación de Switzer). La AAU no podía prohibirme correr, aunque sé que no estaban muy contentos con ello”

Maureen rebajó el tiempo marcado por la neozelandesa Mildred Sampson en 1964 en cuatro minutos dejando el cronómetro en 3 horas, 15 minutos y 22 segundos.

Maureen Wilton
Maureen Wilton es recibida por los jueces del maratón. Foto: Maureen Mancuso

Demasiado joven para figurar como récord

Los jueces de la carrera, todos hombres, incapaces de asumir que una mujer había corrido un maratón y había roto los esquemas de una disciplina preparada ‘solo para hombres’, se limitaron a nombrar el récord de Wilton como “la mejor actuación mundial” en la misma línea de meta ya que ella era “demasiado joven para asignarlo como un récord“. No fue hasta al cabo de unos años que se consideró récord del mundo.

Alguien gritó: “¿Ha roto el récord?”. Y alguien contestó: “¿Sabemos si ha corrido todo el trayecto?”

Dudas de que fuera una niña

Después de la carrera, la familia se fue de vacaciones dos semanas y desconectó. La prensa no tuvo piedad y un sinfín de especulaciones y artículos incendiarios se prodigaron en los periódicos con acusaciones sobre su feminidad, el potencial femenino en un maratón o si su esfuerzo y su carrera habían sido orquestados para dar voz a todos aquellos y aquellas que reclamaban que las mujeres pudieran competir en un maratón. Los titulares de la prensa fueron demasiado lejos para una joven de 13 años, hasta el punto de poner en cuestión si realmente Maureen era una niña. Ahí se fraguó una parte del desapego de Wilton hacia el maratón y las carreras. Solamente le dio dos oportunidades más durante 1968 pero casi sin prepararse quedó lejos de su registro estratosférico.

“Todo lo que veía a mi alrededor era negativo. Por suerte, tenía buenos amigos en el club de atletismo, mi entrenador y mis padres estaban siempre apoyándome. Los periodistas no eran una parte importante en mi vida”

Maureen Mancuso
Maureen Mancuso en la presentación del libro con los dos autores

Un final anunciado

Kathrine Switzer, que entonces tenía 20 años, explica que durante el viaje de vuelta a casa comentando con su novio si existía el ‘fenómeno Maureen‘, opinó que la vida deportiva de Maureen acabaría a los 18 años ya que el efecto de ‘quemado’ en niños que empiezan con carreras tan fuertes provoca que no tengan mucho recorrido en el mundo del atletismo. Como prueba más importante, a los 15 años participó en el campeonato mundial de cross en Escocia. Al terminar el instituto, sobre los 19 años, la carrera deportiva de Maureen tocó fondo.

“Todos mis amigos estaban dejando el club y, para mi, también había llegado a un punto final”

Maureen Mancuso
Una joven Maureen Wilton y en la actualidad, Maureen Mancuso

El anonimato

Quizás porque quedó eclipsada por los titulares de la ocurrencia de Switzer de participar en el maratón de Boston, quizás porque la prueba que corrió era el campeonato de maratón sobre tierra del este de Canadá o porque solamente tenía 13 años, su récord se perdió en la historia del atletismo. Maureen Wilton se convirtió en Maureen Mancuso al casarse. Crió a dos hijos, se dedicó a trabajar en el sistema financiero de una empresa y ahora podríamos cruzarnos con una adorable señora de 66 años paseando sus perros por Toronto y nunca caeríamos que estamos delante de un récord del mundo de maratón.

Maureen Mancuso
Portada del libro ‘Mighty Moe…’

Ha salido del anonimato gracias al libro ‘Mighty Moe: The True Story of a 13-year-old Women’s Revolutionary’ (‘Poderosa Moe: la verdadera historia de una mujer revolucionaria de 13 años‘) que han escrito Rachel Swaby y Kit Fox con la introducción de Kathrine Switzer. Moe es el apodo que recibía Maureen de familiares y amigos cuando era niña. Cuando batió el récord del mundo.

Maureen Mancuso
Maureen Mancuso, con los autores del libro

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *