Diana Nadim Nadia Nadim

El fútbol y el boxeo les ha dado la oportunidad que no hubieran encontrado en Afganistán.

Un proverbio africano dice que “Si las mujeres bajasen los brazos, el cielo se caería”. Y Hamida, madre de cinco hijas y esposa de un general del ejército afgano asesinado por los talibanes tuvo claro que no podía bajar los brazos y claudicar ante las imposiciones de la ‘sharia‘ (ley islámica). Huyó, cruzó Europa y buscó una vida mejor para ella y sus cinco hijas. Aunque fuese empezar de cero en un asilo para refugiados en Dinamarca. Aunque ese no fuera el destino final del viaje.

¿Por qué son unas ‘Outsiders’?

Nadia Nadim es ahora una jugadora de fútbol del Paris Saint Germain y estrella de la selección de Dinamarca pero para llegar a la cúspide del deporte profesional no basta con tener talento. Hay que tener constancia y creer en uno mismo. Igual que Diana, que descubrió en el boxeo la salida a los gritos que dirigía como portera y la frustración que sentía al ver a sus defensas dejar tantos espacios y agujeros. El cambio fue positivo.

Nadia nunca se había planteado dedicarse al fútbol profesional. Ni su hermana al boxeo. Pero el deporte está lleno de historias que recogen la vida de personas que han encontrado en su práctica la escapatoria a sus complicadas existencias.

Nadia Nadim, con el ManCity
Nadia Nadim, con el ManCity

La huída

Todo empieza en 1996. Los talibanes toman el poder en Afganistán y crean la república que conlleva cumplir las normas islámicas en lo que se refiere a recortes de libertades en un país que había destacado por ser de los más tolerantes y abiertos. Rabani Nadim era un general del ejército que junto a su esposa Hamida, profesora, habían enseñado a sus hijas a desenvolverse en una sociedad que valoraba las aptitudes de las mujeres y no les coaccionaba sus aspiraciones. Un fatídico día del año 2000, Rabani Nadim no volvió a casa. Ni al siguiente. Ni al cabo de una semana o un mes. Nadia tenía entonces 12 años.

Nadia con una de sus hermanas
Nadia con una de sus hermanas

Pasaron seis meses hasta que la familia supo que había sido asesinado en el desierto por los talibanes por su forma de pensar contraria a la imposición de la ley islámica. Hamida intuyó rápidamente que la sociedad que se estaba creando no cuadraba con sus aspiraciones y mucho menos con lo que se podían encontrar sus hijas. Y sobretodo, tenía claro que no quería volver a casarse como manda la ‘sharia’.

Nadia con su madre y dos de sus hermanas
Nadia con su madre y dos de sus hermanas

Recogiendo balones del GUG Boldklub

Con lo puesto, Hamida cogió a Nadia, Diana, Giti, Muskan y Mudja y se desplazó hasta la frontera con Pakistán. Con pasaportes falsificados, obligó a las niñas a hablar urdu, el idioma pakistaní y ha decir a todo el mundo que eran de ese país. De allí voló hasta Italia. Contactó con un traficante de seres humanos que les confirmó que las llevaría a Londres donde tenían conocidos. El insoportable viaje por carretera en un camión terminó una noche. Les obligaron a salir del vehículo y ni tuvieron tiempo de preguntar donde estaban. Tras caminar un rato se encontraron con un hombre que paseaba un perro y les confirmó que el suelo que pisaban era de un pueblecito llamado Randers, en Dinamarca. Era Semana Santa y no había mucha gente por las calles pero tuvieron la suerte de encontrarse a un policía que les compró comida y unos billetes para desplazarse hasta Copenhagen donde buscaron alojamiento en un asilo para inmigrantes. Al cabo de unos meses, fueron trasladados a otro asilo cerca de Aalborg.

Las niñas Nadim pasaban el tiempo entre la escuela y la calle jugando mientras su madre intentaba administrativamente instalarse en el país. Cerca del asilo para inmigrantes había un club de fútbol, el GUG Boldklub, y un pasatiempo era ir a ver los entrenamientos. Observaron que muchos balones salían disparados fuera del campo, cayendo en el bosque. Una pequeña exploración y acabaron por recoger 23 balones. Allí fue donde Nadia arrancó su carrera futbolística. Ella y sus hermanas Giti y Diana encontraron en el modesto Boldklub el entorno ideal para integrarse puesto que les permitieron jugar. Gracias a Brian Sorensen.

nadia fortuna hjorring
Nadia vistiendo la camiseta del Fortuna Hjorring

De comprar unas botas de segunda mano a ‘#startedfromthebottomnowwearehere

Un campeonato en la región de Nordjylland mostró al mundo las enormes calidades de Nadia como delantera. Antes del torneo, Hamida había acompañado a su hija a una tienda de segunda mano donde compraron unas botas de fútbol. No eran de una marca conocida pero para Nadia supusieron la confirmación personal y el empuje necesarios. Nadia Nadim es ahora imagen de Nike con el lema ‘#startedfromthebottomnowwearehere‘ (’empezamos desde abajo, ahora estamos aqui’).

Nadia con la selección danesa
Nadia con la selección danesa

Varios años jugando con chicos formaron a una futbolista que regateaba, buscaba y se creaba espacios y cabezeaba bien. Mientras, su hermana Diana defendía la portería. En ese campeonato regional Brian Sorensen entrenaba al Arden, quedó maravillado por las aptitudes que vio en Nadia y tuvo claro que la quería en su equipo.

Nadia Nadim en su aventura americana con Sky Blue FC
Nadia Nadim en su aventura americana con Sky Blue FC

Dos años más tarde, podía haber jugado para la selección sub17 pero al no llevar más de siete años residiendo en el país, no pudo enfundarse la camiseta danesa. Después de jugar cinco años en el Team Viborg de Sorensen, el verano de 2006 fue especial para Nadia y su familia. A los 18 años llegó una oferta. Sorensen pasaba a entrenar el Skovbakken IF y pidió insistentemente que ficharan a Nadia. Un contrato profesional y un salto cualitativo importante. Toda la familia se desplazó a Aarhus donde vieron que las hermanas de Nadia y su madre tendrían más posibilidades de progresar. En 2008 consiguió la nacionalidad danesa y por fin pudo competir en el prestigioso torneo de Algarve (Portugal) en 2009. El ascenso fue meteórico: en 2012 ficha por el Fortuna Hjorring siguiendo a Sorensen, luego da el salto a la NWSL (National Women Soccer League – primera división) de EE.UU uniéndose al Sky Blue FC en 2015, en 2016 milita en las Portland Thorns, en 2018, el Manchester City y en el presente año, el PSG.

Nadia vistiendo la camiseta del PSG
Nadia vistiendo la camiseta del PSG

Diana, un video de 12 segundos que fue decisivo

Su hermana Diana, dos años menor que Nadia, se sentía cómoda bajo palos aunque se ponía de los nervios cuando veía como sus compañeras defensas dejaban espacios y le batían. Acumuló bastantes tarjetas amarillas y rojas para intentar mantener su marcador a cero. Los porteros siempre son especiales. Capaces de lo mejor y de lo peor. Y Diana no era una excepción.

Diana Nadim
Diana Nadim en un combate

Llegó a sus oídos, cuando tenía 16 años, la posibilidad de entrar en un gimnasio y la curiosidad y su instinto guerrero hicieron el resto. Probó el boxeo y sintió la adrenalina de “saber que quien tienes enfrente quiere romperte la nariz”. Gravó un video de un combate amateur en el que tumbaba a la oponente en 12 segundos y lo mostró a su familia. La reacción fue unánime: debía dejar el fútbol y pasarse al boxeo. Once años más tarde ya ha sido cinco veces campeona de Jutland, siete veces campeona de Dinamarca, doble campeona nórdica y un título europeo sub19 de peso pluma.

Diana Nadim
Diana Nadim ha sido varias veces campeona de Dinamarca de peso pluma

“Al principio era muy agresiva. Lo llamamos ‘washi’ en afgano pero ahora el boxeo me ha hecho más disciplinada y mentalmente más fuerte”

A partir de 2018, con un buen entrenador y con un promotor de combates que le ha detectado potencialmente sus capacidades, ya se sube al ring con un contrato profesional.

Nadia y Diana Nadim
Nadia y Diana Nadim en un gimnasio. Foto: Facebook Nadia Nadim

Diana se describe como una boxeadora fuerte mentalmente y técnicamente capaz de aguantar combates largos. Su hermana Nadia ha sido su mejor valedora en lo deportivo y en lo comercial puesto que le asesora en el tema de los contratos.

Doctora Nadim

Otro aspecto de las hermanas Nadim es la medicina. Giti estudia medicina y sigue jugando al fútbol en el Vejle; Muskan quiere ser enfermera y está terminando sus estudios; Mudja está terminando el bachillerato y también quiere estudiar medicina y Nadia quiere ser cirujana plástica y ha combinado toda su carrera deportiva con los estudios en la universidad de Aarhus y después en Estados Unidos. Su objetivo no es hacer retoques estéticos sino ayudar a la gente que ha sufrido deformaciones provocadas por enfermedades o por accidentes. Tiene claro que su carrera deportiva tiene una fecha de caducidad y hay que buscarse un oficio.

Nadia Nadim doctor
Nadia Nadim ha compaginado sus estudios de medicina con el fútbol. Foto: Facebook Nadia Nadim

Repercusiones

La persecución religiosa de los talibanes y su fanatismo no han hecho que Nadia haya renegado de su religión. Se declara musulmana, y aunque no viste según el rito más estricto, reza, cree y proclama que las mujeres deben tener su voz dentro de la religión.

Nadia en la mezquita
Nadia en la mezquita. Foto: Facebook Nadia Nadim

“Si alguien me dice que no está permitida hacer una cosa, lo haré igualmente. Los extremistas ni lo toleran ni lo entienden”

Su experiencia de salir desde abajo para llegar a lo más alto ha hecho que Nadia crease hace siete años un club de fútbol en un barrio con población inmigrante en Dinamarca para ayudar a los chicos y las chicas que no tienen ningún apoyo para practicar deporte. Empezaron siendo 12 y ya llegan casi a los 200 jóvenes. Mediante sponsors y la implicación de la administración local ha conseguido llevarlos a torneos estatales e internacionales. Embajadora de Unicef, colabora con organizaciones danesas en campos de refugiados en África.

Nadia Nadim durante su estancia en un campo de refugiados en África
Nadia Nadim durante su estancia en un campo de refugiados en África

“Pensamos que si les introducimos en el deporte, es posible que no se dediquen a la delincuencia. Todos estos chicos vienen para jugar al fútbol y yo sé la importancia que puede tener el deporte en tu vida”

Nadia dirigiendo a unos niños durante un camp training
Nadia dirigiendo a unos niños durante un camp training

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