O Brasilazio. La saga de los Fantoni en la Italia fascista

Lazio-Sampierdarenese 1933-34

Tres hermanos y un primo defendieron la ‘maglia biancoceleste’ de la Lazio en los vertiginosos años 30 en un conjunto formado de ítalo-brasileños en la recién creada Serie A.

La Lazio siempre ha tenido una conexión más fuerte con los jugadores argentinos que con los brasileños pero hubo una época que la adquisición de jugadores y técnicos procedentes de Brasil configuró un equipo que llegó a tener hasta 13 oriundos del país suramericano.

Se le conoció por Brasilazio y abarcó las temporadas entre 1931 y 1935. En un partido llegaron a jugar hasta nueve jugadores brasileños en el once inicial y sus máximos exponentes fueron los hermanos Fantoni, Joâo y Leonízio, su primo Otávio y Anfilogino ‘Filò’ Guarisi, campeón del mundo con Italia en el Mundial de 1934 (también defendió la camiseta de Brasil en el campeonato suramericano ante Paraguay en 1925). El hermano pequeño de Joâo y Leonízio, Orlando, también vistió la camiseta laziale en 1947 jugando ocho partidos y anotando dos goles. Y la saga Fantoni continuó con los dos hijos de Joâo, Fernando y Benito (bautizado así por Benito Mussolini) que también estuvieron en el club después de la Segunda Guerra Mundial. En definitiva, la conexión Fantoni-Lazio abarcó más de dos décadas.

La oposición del general fascista Giorgio Vaccaro que dirigía la Federación Italiana de Fútbol en 1927 de unir todos los equipos de Roma en uno solo (en lo que devino la AS Roma) preservó la independencia del club laziale y la creación de la Serie A en 1929 llevó a Remo Zenobi, presidente de la Lazio y con negocios en Brasil, a buscar efectivos en Suramérica que les ayudasen a formar un conjunto más fuerte enfrente a otros clubes.

Formación de la Lazio 1931-1932.
De pie: ‘Filò’Guarisi, J. Fantoni I, Tedesco, Castelli and Demaría.
Centro: Rizzetti, Serafini y O. Fantoni II.
Delante: Tognotti, Sclavi y Del Debbio.

¿Por qué son unos ‘Outsiders’?

Los componentes de la Academia Italiana de Belo Horizonte o Palestra Italia que desembarcaron en Italia tras 13 días de viaje, se encontraron un país gobernado por Benito Mussolini con sus leyes fascistas que eliminaban cualquier oposición política o libertad de prensa y sus aires de imperialismo hacia la conquista de Abisinia (Etiopia).

Pero también con un desarrollo deportivo sin precedentes en la península itálica impulsada por un Mussolini con ansias de grandilocuencia: a partir de la creación de la Serie A con los mejores equipos de fútbol y las construcciones de instalaciones deportivas de tipo monumental, sobre todo en Roma, el régimen fascista quería exhibir su poder para conseguir la organización del Mundial de fútbol de 1934. El fútbol en Brasil todavía era cosa de aficionados mientras que en Italia se profesionalizó. Al tener sangre italiana por parte de padre o madre no se les consideraba extranjeros y su técnica era superior a muchos jugadores italianos según apunta el historiador Mario Pennachia.

Demasiado ruido político, demasiada presión deportiva. Ilusionados con la nueva aventura europea, la adaptación se antojó complicada. Aunque los Fantoni no estuvieron solos. Un entrenador para el primer equipo, otro para el juvenil y hasta nueve jugadores más de procedencia brasileña formaban una comunidad que no pasó desapercibida para los medios.

Tricampeones con Palestra Italia

Iniciaron su aventura europea surgiendo de Palestra Italia (posteriormente Cruzeiro, no confundir con otra Palestra Italia que derivó en Palmeiras), un club fundado por emigrantes en Minas Gerais donde hubo la comunidad de italianos más numerosa de Brasil.

El primer uniforme del Palestra Italia se compone de camisa verde, pantalón blanco y medias rojas. El club se limita a la participación de los miembros de la colonia italiana hasta el año 1925, cuando se retira el norma de los estatutos del club, una cláusula que impedía el registro de jugadores que no eran de origen italiano.

Con jugadores de base de la academia y alguno más, se proclaman tricampeones invictos entre 1928 y 1930 del campeonato Mineiro. El crecimiento del equipo de la ciudad forzó a otros grandes equipos de la época para organizarse y en 1933 crear la primera liga profesional en el estado, la Asociación Minera de Deportes. Raoul Campos, un italiano de ascendencia portuguesa siguió varios partidos de Palestra y se acercó a los Fantoni en nombre de la Lazio. Primero no dieron mucha credibilidad a su propuesta hasta que recibieron un telegrama desde Roma con la propuesta en firme. Exigieron un montante como garantía y al cabo de pocos días recibían una nota del Banco Pelotense donde había ingresados 40 contos de reis (1 conto= 1000 escudos del Banco de Portugal) acreditados a los Fantoni a nombre del club italiano.

Los Fantoni a su llegada a Genova. El de más a la derecha es Raoul Campos, contacto en Brasil para la Lazio y artífice de los fichajes

El desembarco de ítalo-brasileños

Joâo ‘Ninâo’ (Fantoni I) y su primo Otávio ‘Nininho’ (Fantoni II) llegan a la Lazio a mediados de abril de 1930 y, con la temporada en marcha, aportan su calidad para que la Lazio termine el campeonato en octava posición. Joao, delantero centro, juega 10 partidos y anota 6 goles en su primera temporada mientras Otávio, que juega de centrocampista también aparece en 10 partidos. Leonízio ‘Niginho’ (Fantoni III) ficha por el club italiano dos temporadas después cuando el desembarco de ítalo-brasileños es más numerosa.

No se encuentran a gusto con el sistema de juego europeo. Demasiado directo, con balones bombeados al área, sin a penas trenzar jugadas de estrategia de libre adaptación según se desarrolle el partido. Los Fantoni hablan con los dirigentes del club y les convencen para que traigan un entrenador acorde con su estilo. Y de paso, reforzar algunas líneas con otros ítalo-brasileños.

En una operación conjunta con varios clubes de la Serie A, para la temporada 1931-32, dirigentes de clubes y del gobierno de Mussolini viajan a Brasil para adquirir varios jugadores.

Las gestiones para traer brasileños a Italia incluyen la llegada de otros futbolistas para otros equipos. El 22 de julio de 1931, en el barco Conte Verde llega a Génova con un primer contingente italiano-brasileño compuesto por el centrocampista ofensivo y entrenador Amilcar Barbuy y el defensa Rizzetti, llamado ‘Pepe‘, ambos de Palestra Italia de Sao Paulo (ahora Palmeiras); el defensa Del Debbio y el delantero Anfilogino Guarisi ‘Filò’, del Corinthians y André Tedesco del Santos. El 6 de agosto, un nutrido grupo de jugadores suramericanos desembarcó del barco Duilio en Génova, incluidos los tres destinados a la Lazio: Castelli, llamado ‘Rato‘, el extremo De María y el mediocampista Serafini. Y a finales de agosto, llega el segundo entrenador Matturio Fabbi. Zenobi despidió al húngaro Molnár y dio las riendas del vestuario a Barbuy.

«Me voy a Italia. Estoy cansado de ser un aficionado en el fútbol, manchado por el régimen hipócrita de propinas que los clubes dan a sus jugadores, reservándose el grueso de sus ingresos para ellos mismos. Soy pobre. Soy un marginado del fútbol. Me voy al país donde saben retribuir la capacidad del jugador»Amílcar Barbuy – jugador y entrenador

Formación de la Lazio en la temporada 1932-33.
De pie: Guarisi, J. Fantoni I, Bisigato, Serafini, Pardini, De Maria y O. Fantoni II.
Delante: Buscaglia, Bertagni, Sclavi and Del Debbio
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Foto: Laziowiki.

O Brasilazio

El régimen de Mussolini exagera la llegada de los ítalo-brasileños y orquestra unas declaraciones de los componentes de la Lazio al periódico fascista Il Littoriale (nombre que tuvo el Corriere dello Sport entre 1927 y 1943 cuando cayó el fascismo en Italia) en que se sentían «absolutamente italianos» e italianizando sus nombres de pila. Tales afirmaciones cayeron muy mal en Brasil y en Sao Paulo, el Jornal dos Sports calificó a los deportistas de «vendidos, renegados, ingratos y repugnantes» donde el orgullo patriótico salió a relucir y, aunque Barbuy intentó suavizar la situación, se presionó para que no fueran elegidos para la selección.

La primera temporada del Brasilazio fue más bien discreta. En el curso 1931-32 lucharon por no descender: aseguraron el 13º puesto con siete brasileños en el once inicial. ‘Filò’ fue el máximo goleador del equipo con 12 dianas; ‘Ninâo’ y Alexandre De Maria completaron el cuadro goleador acaparando entre los tres el 75% de los goles.

En la temporada 1932-33 Amílcar Barbuy deja la Lazio y vuelve a Brasil a entrenar el Corinthians asumiendo el banquillo laziale el austríaco Karl Stürmer. Es cuando llega Leonízio Fantoni (‘Niginho’ – Fantoni III), hermano de Joâo y donde se queda tres temporadas. Esa temporada acaban décimos con una formación de ocho brasileños en el once tipo: el central Del Debbio, los centrocampistas Serafini y Fantoni II y los delanteros Fantoni I, Fantoni III, Castelli, ‘Filò‘ y De Maria.

Formación de la Lazio en la temporada 1933-34.
De izquierda a derecha tenemos, de pie, a Fantoni III, al mediocampista italiano Giovanni Battioni, Rato y De Maria; de rodillas están Filó, Serafini, el defensa Armando Bertagni y el portero Ezio Sclavi, además de Del Debbio, Nininho y Duilio. Foto: Laziowiki

La temporada 1933-34 hay otro cambio de entrenador. Karl Stürmer dirige el equipo hasta la jornada 32 cuando el checoeslovaco Walter Alt toma el mando acabando también en la décima posición. La presencia de ítalo-brasileños en esta ocasión se reduce a seis de titulares: Serafini, Fantoni II, Fantoni I, Fantoni III, De María y ‘Filò’.

La última temporada que juegan juntos los Fantoni, la 1934-35 es la más exitosa de todas: acaban quintos en la clasificación habiendo liderado la tabla en numerosas jornadas. El presidente de la Lazio, Eugenio Gualdi había cerrado en verano de 1934 la incorporación del Attilio Ferraris que había destacado en el Mundial y la del joven Silvio Piola que se convertirá en el máximo goleador del club con 159 goles y de la historia de la Serie A, con 274.

Formación de la Lazio en la temporada 1934-35.
De pie: Viani, D’Odorico, Baldo, Zacconi, Roggero, Camolese, Levratto, Piola, Monza and Pardini.
Delante: Bisigato, Visentin, Blason and A. Ferraris IV.
Foto: Laziowiki

Conmoción en toda Italia

Pero a mediados de la temporada 1934-35 del conjunto laziale sufre una tragedia. El 20 de enero de 1935, casi al finalizar la primera vuelta del campeonato, la Lazio se enfrenta al Torino en un partido que terminó 1-1. En un lance del encuentro, Otávio ‘Nininho’ Fantoni recibe un golpe en la nariz al chocar con el centrocampista del Torino Fioravante Baldi. Trasladado de inmediato al hospital por la abundante sangre de la fractura nasal es curado y mantiene reposo durante dos semanas. Desgraciadamente, durante su estancia en el hospital contrajo una infección por septicemia y el 8 de febrero de 1935 sin más explicaciones detalladas se decreta su muerte.

El hecho se extendió rápidamente y toda la capital italiana se puso de luto con la noticia. La enorme fama de ‘Nininho‘ congregó a muchos romanos a las calles al paso de su féretro, llevado por jugadores de la Lazio y de la Roma.

La guerra de Abisinia y vuelta a casa

El Brasilazio llegó a su fin al terminar la temporada 1934-1935 en que la Lazio terminó quinta en la clasificación. La profesionalización del campeonato brasileño y el devenir de los acontecimientos políticos en Italia hicieron tomar la decisión a todos los ítalo-brasileños, de volver a Brasil, a excepción de ‘Filò’ Guarisi que se quedó hasta la temporada 1937-38.

Años antes, en un proceso de naturalización, la mayoría consiguieron la nacionalidad italiana y las ansias expansionistas de Mussolini en África, auspiciadas por el eje Berlin-Roma-Tokio antes de la Segunda Guerra Mundial, hicieron temer a los jugadores que serían llamados a filas. Entre octubre de 1935 y mayo de 1936, los ejércitos italianos lucharon en la segunda guerra ítalo-etíope, pero los Fantoni y sus compatriotas ya se habían establecido en Brasil impulsado un campeonato profesionalizado.

En 1936, los exintegrantes del Brasilazio tienen la oportunidad de reunirse en un partido benéfico para recaudar dinero para los hijos de Otávio. En Belo Horizonte, en el campo de la Academia Italiana, de donde salieron para iniciar su aventura italiana, jugaron un partido contra el equipo local que terminó con victoria por 4-1 de los ex de la Lazio.

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