Osvaldo Ardiles y Ricardo Villa. Jugar en territorio enemigo

Osvaldo Ardiles y Ricardo Villa

La ocupación de unas islas a 12.000 km afectó, sin quererlo, la vida deportiva y los sentimientos patrióticos de dos futbolistas argentinos en Inglaterra: tuvieron que tomar partido.

La geopolítica tiene estas cosas. Sin comerlo ni beberlo acaba afectando a las personas por muy lejos que se encuentren de un conflicto. Ardiles y Villa, dos campeones del mundo con Argentina en 1978, fueron fichados por el Tottenham en su vuelta a la máxima categoría del fútbol inglés y se encontraron en medio de la tormenta política que desató la reclamación argentina de las islas Malvinas en 1982, ahora hace 40 años, como propias con su ocupación y la posterior recuperación, en dos escasos meses y medio, de Gran Bretaña por la vía militar.

Fueron solo 74 días de conflicto. Pero cambiaron para siempre la carrera deportiva de Osvaldo Ardiles y Ricardo Villa.

Primer partido Ricardo Villa frente a Nottingham Forest

¿Por qué son unos ‘Outsiders’?

Para empezar, Villa (18/8/1952), procedente de Racing Club, y Ardiles (3/8/1952), de CA Huracán, generaron un vivo debate en el mundo del fútbol inglés con su incorporación a los ‘Spurs‘ por 750.000 libras. El fichaje de dos extranjeros era algo inédito hasta entonces en Inglaterra. Esto significó anular una prohibición que había estado vigente desde 1931.

A la postre, el tiempo dio la razón al técnico Keith Burkinshaw que apostó por traerlos: ambos fueron piezas fundamentales en el esquema del equipo que se proclamó campeón de la FA Cup en 1981 por sexta vez en su historia. Villa marcó el que se considera como ‘El mejor gol del siglo XX’ en Wembley frente al Manchester City.

El Tottenham se proclamó campeón de la FA Cup por sexta vez en su historia en 1981

Además, Ardiles también ayudó en la conquista de la Copa de la UEFA en 1984 y llegó a ser ayudante de entrenador en 1987. Los dos forman parte del salón de la fama del Tottenham Hotspur y su popularidad creció durante las tres primeras temporadas: Ardiles estuvo entre el elenco de actores en la película «Evasión o Victoria» y también grabó un tema musical (‘Ossie’s dream’ del dúo Chas & Dave) con otros jugadores del equipo y que fue número uno en las listas durante una semana.

Todo era felicidad hasta el 2 de abril de 1982 cuando el entonces presidente argentino, el militar Leopoldo Galtieri, ordenó la recuperación de las Islas Malvinas. Allí empezó el calvario para los dos argentinos en Inglaterra.

Ardiles y Villa, vigentes campeones del mundo de 1978, fueron los primeros extranjeros en jugar en Inglaterra desde 1931

«England, England, England»

El Tottenham se enfrentó al Leicester en la semifinal de la FA Cup (2-0 ganaron los Spurs) un día después de iniciarse el conflicto bélico y los aficionados rivales desplazados al Villa Park de Birmingham recibieron a Ardiles (Villa no jugó) con abucheos y gritos de «England, England, England» cada vez que tocaban el balón.

Por su parte, la afición ‘Spur’ contraatacó con vítores de «Argentina, Argentina, Argentina». Ese fue su último partido con el Tottenham ya que se fue concentrado con su selección para prepararse para el Mundial de España. Mentalmente no hubiera podido disputar ningún partido más.

Gran apoyo de la hinchada ‘Spur’ a Ardiles ante los gritos y amenazas de las aficiones rivales (Argentina se puede quedar con las Falklands – Malvinas – nosotros nos quedamos con Ossie)

Su equipo alcanzó la final contra el Queens Park Rangers que ganó en el ‘replay’ en Wembley (1-1, 1-0) donde Villa no fue convocado al considerarse inapropiado si el Tottenham se alzaba con el trofeo y la princesa Ana debía colgar una medalla al cuello de un argentino.

Ricardo, con 30 años, ya no volvió nunca más vestir la camiseta ‘Spur‘. Rescindió su contrato después de 133 partidos y 18 goles y se fue a Estados Unidos y jugó para los Strikers de Fort Lauderdale en Florida en la NASL (segunda división) durante 19 partidos anotando 3 goles en la temporada de 1983. Después pasó por Deportivo de Cali y Defensa y Justicia colgando las botas en 1989. Desde 2005 es secretario técnico de Talleres de Córdoba.

Lo más duro para Ardiles fue lidiar con la prensa amarilla de Inglaterra que le acusaba de que podía ir a matar ingleses. Le reclamaban en editoriales que se posicionase. Al no lograrlo, sacaron publicado que, como había hecho el servicio militar y era reservista, podía ser llamado a filas para luchar.

Los periódicos sensacionalistas ingleses se ensañaron con la posición de Osvaldo Ardiles en referencia al conflicto de las Islas Malvinas.

«No puedo jugar en un país que está en guerra con el mío» – Osvaldo Ardiles

Ardiles era un defensor de la toma de las Malvinas, un archipiélago situado a 350 km de Argentina y en posesión de Inglaterra desde 1833.

Breve contexto político

El desencadenante del conflicto armado entre Argentina y el Reino Unido surgió porque un grupo de obreros argentinos izó la bandera de su país mientras desmantelaban una fábrica ballenera en las vecinas islas de Georgia de Sur, también bajo control británico. Además de las Malvinas, los ingleses también disponían del enclavamiento de las islas Sandwich del Sur.

Londres lo recogió como una provocación pero, para la junta militar argentina, sirvió para acelerar sus planes de recuperar el control de las islas. La ‘Operación Rosario’ llevó a unos 5.000 contendientes argentinos a recuperar la isla y se desató la euforia. El gobierno británico reaccionó con celeridad y envió buques de guerra y soldados suficientes para recuperar las islas.

El gobierno de Galtieri pasaba por unas horas bajas: crisis económica y denuncias de violaciones de derechos humanos. Necesitaban hacer un golpe de efecto para relanzar su popularidad. Por su parte, el gobierno de Margaret Thatcher también recibía una fuerte contestación social por el cierre de las minas de carbón y unas decisiones en el ámbito económico muy liberales que hacían presagiar un descalabro en las elecciones.

Pero el conflicto tocó muy de cerca a Ossie Ardiles. Entre finales de abril y primeros de mayo, el furor bélico argentino dominaba la escena. Había un impulso cegador de que la Argentina estaba ganando la guerra. El 25 de abril hubieron los primeros enfrentamientos en las islas y el 1 de mayo, los Ardiles se enteraron de una triste noticia: el avión Mirage Dagger de José Leónidas Ardiles (27 años) había sido derribado por un Sea Harrier inglés. La escueta nota del ministerio de defensa argentino no daba más pistas pero todo hacía indicar que el piloto no había podido eyectar su asiento. Pepe, como se le conocía en la familia, era primo de Osvaldo y fue considerado un héroe del enfrentamiento.

José Leónidas Ardiles, primo de Osvaldo, vestido de piloto y muerto en combate

«Todo esto me pasaba a mí. Me sentía mal en Inglaterra. Me sentía mal en Argentina. Me sentía mal en todos lados. Malvinas me destruyó claramente. A partir de ahí no pude volver a Inglaterra. Fue un período increíblemente triste» – Osvaldo Ardiles

El 14 de junio de 1982, los mandos militares argentinos claudicaron y aceptaron la derrota con una rendición y abandono de las hostilidades. El conflicto sirvió para relanzar a Thatcher y hundió la junta militar de Galtieri que dio paso a la democracia y a elecciones libres.

‘Exilio’ en el PSG

Durante su estadía con la selección y el Mundial de España, Ossie había madurado la idea de cambiar de aires. El Tottenham no quería desprenderse de su estrella pero era consciente que, por la mente de Ardiles, no pasaba otra cosa que la guerra y sus consecuencias.

No fue la mejor época de Ossie Ardiles. En el PSG estuvo cedido un año para alejarle de la presión de tener que jugar en Inglaterra pero en su mente seguía existiendo el conflicto entre Argentina e Inglaterra.

Se llegó a un acuerdo con el Paris Saint Germain por el que arribaba a la liga francesa en calidad de cedido por una temporada hasta que la tormenta política, social y familiar hubiera amainado. Pero Osvaldo seguía sin poderse centrar en el fútbol. Solo jugó 14 partidos oficiales y marcó un gol.

«Jugué muy mal. La mente siempre domina al cuerpo. Jugaba tan mal que no podía creer que jugaba tan mal. Hacer lo básico me costaba. Estaba destruido. Los dos países que yo quería estaban en guerra». Osvaldo Ardiles

Osvaldo Ardiles fue un jugador muy querido por la afición ‘Spur’ y ahora es embajador del club

Vuelta a casa

El estado mental de Ardiles fue uno de los temas prioritarios en la agenda de la directiva de los ‘Spurs‘ y llegaron a contratar los servicios de un psicólogo, John Syers, para realizar unas sesiones y que, poco a poco, volviera a ser el de antes.

El Tottenham lo necesitaba y él también. Su carrera volvió a encaminarse y llegaron los triunfos de nuevo. En la temporada 1983-84 alzó la Copa de la UEFA (hoy conocida por Europa League) ante el Anderlecht que se decidió en los penaltis. Disputó 236 partidos y anotó 16 goles. Hasta le hicieron en 1986 un homenaje donde participó Diego Armando Maradona que se vistió con la camiseta ‘Spur’ solo para la ocasión. Hasta hizo de jugador-entrenador durante un mes en 1987 y ahora es embajador del club londinense.

Dos leyendas, Ardiles y Maradona, en un partido homenaje en 1986

Puso fin a su aventura con el Tottenham en 1988, pasando después por Blackburn Rovers, Queen Park Rangers, Strikers de Fort Lauderdale, dando por terminada su carrera deportiva en los terrenos de juego defendiendo la camiseta de Swindon Town en 1991.

Posteriormente, pasó a gestionar como, entrenador o secretario técnico varios equipos por todo el mundo. En enero de 2014, sufrió un accidente de coche cuando conducía por las estrechas carreteras de las Islas Malvinas mientras realizaba un documental, junto a Ricardo Villa, que requirió unos 20 puntos de sutura en la cabeza.

El conflicto que nunca terminó

Si bien las hostilidades en el Atlántico Sur terminaron a mediados de junio de 1982, las tensiones se mantuvieron altas. De hecho, la participación en el Mundial estuvo muy en juego la participación inglesa. La FIFA había decretado que, como campeones defensores, no aceptarían pedirle a Argentina que se retirara del torneo. 

Como resultado, se planteó la idea de que Inglaterra, Irlanda del Norte y Escocia se ausentaran, y Neil MacFarlane, ministro británico de Deportes, sugirió que debería haber un decreto oficial para garantizar que no hubiera contacto entre los dos equipos en conflicto. Además, también existía la sensación de que el ambiente se complicaba aún más por la existencia de fuertes lazos diplomáticos entre Argentina y España.

De pie: Daniel Passarella, Rene Houseman, Jorge Olguin, Alberto Torantini, Mario Kempes, Ubaldo Fillol.
Agachados: Ruben Gallego, Ossie Ardiles, Leopoldo Luque, Daniel Valencia, Luis Galvan

Finalmente, Argentina e Inglaterra fueron eliminadas en segunda ronda y se evitó una escalada de tensión dentro y fuera del terreno de juego. Los argentinos no fueron capaces de sumar ni un solo punto en sus enfrentamientos contra Italia y Brasil en el grupo C que daba paso a una semifinal: tenían la cabeza al otro lado del Atlántico.

Cuarenta años después, el conflicto continua y, mientras Argentina se remite a resoluciones de las Naciones Unidas, Inglaterra hace oídos sordos y sigue manteniendo su posición estratégica. Hará falta más diplomacia internacional por parte de Argentina y que consigan convencer a los isleños de que estarán mejor si se unen al país sudamericano que no con los ingleses si quieren recuperarlas por otra vía que no sea la bélica.

La buena disposición y el positivismo exhibido por Ardiles se manifestó en su regreso triunfal al Tottenham, tanto como jugador y luego como entrenador. Su conducta y estatus como leyenda de los ‘Spurs‘ nos recuerda que la verdadera esencia del fútbol radica en ser una fuerza unificadora para el bien; una fuerza para la paz, y una fuerza con el poder de curar heridas en lugar de una salida para ajustar cuentas políticas.

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