RA Dickey

El beisbol y Dios fueron un refugio a los abusos sexuales y, tras salvarse de morir ahogado al intentar cruzar el Missouri, se convirtió en uno de los mejores lanzadores de la MLB.

Robert Allen Dickey encontró en el deporte la escapatoria a una infancia marcada por una madre alcohólica y dos episodios de abusos sexuales sufridos entre los 8 y los 14 años , hechos por una niñera primero y un joven de 17 años después. Pasó algunas épocas de su adolescencia durmiendo en almacenes abandonados para llegar a la edad adulta como jugador de beisbol en las ligas menores. Solamente el convencimiento que debía cambiar su forma de lanzar la bola para alcanzar las Grandes Ligas le hizo perfeccionar el ‘Knuckleball’ o lanzamiento con los nudillos de los dedos. Un superviviente.

RA Dickey
RA Dickey agarrando la bola y utilizando los nudillos

“Había intentado olvidarme de todo lo que sufrí, pero no puedes y al final siempre te acompaña”

¿Por qué es un ‘Outsider’?

Porque, aún faltándole el ligamento colateral cubital en el codo derecho, la banda de tejido que estabiliza la articulación, superó esa adversidad transitando por las ligas menores del beisbol americano para perfeccionar su lanzamiento hasta llegar a la cima de las Grandes Ligas con los mejores equipos de Estados Unidos.

Los médicos no comprenden como puede utilizar el brazo sin percibir el dolor puesto que debería ser incapaz de poder girar el pomo de una puerta. RA Dickey siempre ha dicho que “como no lo tengo no noto el dolor”.

Inspirado por la lectura del libro “Lanieves del Kilimanjaro ” de Ernest Hemingway que leyó de adolescente, Dickey escaló el pico africano en enero de 2012. El equipo en el que jugaba entonces, los Mets de Nueva York, le amenazaron con anular su contrato de 4,25 millones de dólares si algo le sucedía durante la ascensión o el descenso. Hizo la caminata por una buena causa, para recaudar dinero para Bombay Teen Challenge de Mumbai, una organización benéfica con el objetivo de combatir el tráfico de esclavas sexuales en el subcontinente asiático. Al finalizar, había recaudado 100.000 dólares.

RA Dickey
RA Dickey, en 2013 en la posición de ‘pitcher’

“Uno de los mecanismos que había desarrollado fue dedicarme al atletismo. El campo de béisbol, la cancha de baloncesto y el campo de fútbol eran todos mis refugios, lugares donde me guardaba del dolor de sentirme fracturado”

Camino por las ligas menores

Nacido en Nashville, Tennessee, cuna de la música country, tuvo una infancia familiar complicada. En 1996, cuando tenía 22 años, los Rangers de Texas lo reclutaron en una selección de primera ronda del ‘Draft’ cuando cursaba su tercer año en la universidad de Tennessee y le ofrecieron un salario de 825.000 dólares por firmar. Pero después de volar a Texas para hacer un examen físico completo y volver a su casa, le dijeron que algo no cuadraba. El doctor se fijó en una fotografía donde aparecía con otros jugadores de la selección americana de beisbol – fue miembro del equipo olímpico de beisbol en los JJ.OO de Atlanta de 1996 donde alcanzaron el bronce -. El brazo de Robert parecía colgar de forma diferente. Le faltaba un ligamento clave en el codo derecho, y los Rangers le ofrecieron 75.000 dólares: “Lo tomas o lo dejas” fue la frase que escuchó por teléfono.

RA Dickey
RA Dickey, en un cromo de los Texas Rangers

Y Dickey hizo el paso y empezó su andadura en el mundo profesional del beisbol. Primero en los equipos reserva mientras esperaba su debut que ocurrió en 2001. Hasta 2004 intentó hacerse un hueco en el equipo pero sus resultados eran muy pobres. En las temporadas de 2005 y 2006, su lanzamiento de ‘Knuckleball’ no cuajaba y tras un resultado desastroso, al finalizar la temporada, fue vendido a los Oklahoma RedHawks.

Dickey se convirtió en un lanzador (‘pitcher’) con los nudillos de los dedos por pura desesperación. Le tomó años dominarlo, años que lo arrastraron a él y a su creciente familia (tiene cuatro hijos – Eli, Mary Gabriel, Lila y Van) a través de estadios de ligas menores en lugares como Tulsa, Tacoma y Rochester

Cruzar a nado el río Missouri (y sobrevivir para contarlo)

Dickey perdió la confianza en sí mismo. Una noche, tras un mal partido con los Oklahoma RedHawks bebió demasiado para olvidar los registros que subían en sus estadísticas y se lanzó al río Missouri con la intención de cruzarlo a nado. Cinco minutos después de meterse en el agua se dio cuenta que las corrientes y sus mermadas condiciones físicas no le auguraban un buen resultado en su aventura. Metafóricamente tocó fondo.

Cuando sus fuerzas escaseaban y estaba a punto de ahogarse, regresó como pudo a la orilla donde un compañero de equipo logró alcanzarle y lo sacó del agua.

“Lo veo como una especie de bautismo. Cuando entré en el río Missouri, estaba colgando de un hilo profesionalmente … Y cuando salí del río, solamente me planteé vivir bien en el presente, con ganas de disfrutar cada segundo”

Volvió al equipo con más fuerzas. Se convirtió en un ferviente creyente en Dios al que invoca en multitud de ocasiones. Sus registros deportivos mejoraron: “Creo que cuando salí del río, estaba tan agotado que solo quería vivir bien en el presente, con ganas de disfrutar cada segundo y creo que eso se trasladó directamente a mi lanzamiento, solo me preocupaba cada lanzamiento… Y decidí que así es como quería vivir mi vida “.

En 2007 fichó por los Milwaukee Brewers y terminó la temporada en los Nashville Sounds siendo designado el mejor lanzador de la Liga de la Costa del Pacífico del año. Entre 2007 y 2009 también militó en los Minnesota Twins y en los Seattle Mariners. Estos cambios de equipo no fueron perjudiciales para su carrera puesto que se encontró en equipos de las ligas menores donde pudo seguir perfeccionando su ‘Knuckleball’.

RA Dickey
RA Dickey, con la camiseta de los Mets. Foto: Paul Hadsall via flickr

Premio al esfuerzo

Cuando finalmente aterrizó en Nueva York en 2010 para fichar por los Mets (ligas menores) como un desechado de 35 años, se esperaba poco de él. Después de dos temporadas y más de 20 partidos ganados, la recompensa al esfuerzo se convirtió en el premio Cy Young al mejor jugador al finalizar la temporada 2012. Batió registros que no se habían alcanzado hasta entonces y fue el primer ‘Knuckleballer’ en recibir el premio y el tercer pitcher de los Mets en toda su historia. En la temporada 2012 encabezó la lista de los ‘pitchers’ en consecución de ‘strikeouts’ o eliminación de bateadores (en toda su carrera ha conseguirdo 1477 ‘strikeouts’). En 2013 también fue galardonado con el ‘Golden Glove’.

RA Dickey
RA Dickey vistiendo la camiseta de los Toronto Blue Jays

Esto le dio la oportunidad de fichar por un equipo de las Grandes Ligas como los Toronto Blue Jays donde estuvo poniendo en práctica su particular lanzamiento hasta 2016 cuando, como agente libre, fichó por los Atlanta Braves por un año y terminó su carrera deportiva con 44 años.

El ‘Knuckleball’

Durante casi 20 años, RA Dickey trató de perfeccionar su lanzamiento. Un ‘Knuckleball’ perfectamente lanzado tiene un poco menos de un cuarto de rotación desde el momento en que deja la mano del ‘pitcher’ hasta el momento en que llega al guante del receptor. El ‘Knuckleball’ de Dickey se presentó en dos formas: un ‘knuckler lento’ que registró a 85 km/h o el rápido a 130 km/h. 

“Nunca pude llegar al siguiente lugar al que quería llegar. Sentía que era capaz de mucho más, pero los jugadores de los equipos de las Grandes Ligas eran muy buenos. Y tenía que pensar en algo más si yo quería aferrarme al sueño de ser un lanzador en un equipo de las Grandes Ligas”

RA Dickey
RA Dickey vistiendo la camiseta de los Blue Jays ante los Yankees

El proceso de lanzamiento agarrando la bola con los nudillos de los dedos es el siguiente: la posición del lanzador es la convencional. Habitualmente se lanza una bola rápida, una bola curva, un control deslizante, un cambio, y esos lanzamientos se lanzan con una cierta cantidad de giro puesto que la bola coge una rotación concreta. Con un lanzamiento con los nudillos, el lanzador está haciendo lo contrario. Es el lanzador el que está girando completamente mientras la pelota de béisbol sale hacia el bateador con una rotación mínima provocando una resistencia muy inferior en el aire.

“Lo que hace que una bola de nudillos sea efectiva es que no puedes predecir en qué dirección se moverá la pelota, lo que hace que sea un lanzamiento extremadamente difícil de golpear ”

Dickey comienza colocando sus manos ligeramente por encima del casco del receptor, agarrando la pelota con los nudillos del índice y el dedo del medio; clava sus uñas en la costura y sujeta la bola entre el anular y el dedo pulgar.

RA Dickey
Dickey, con los Atlanta Braves

Steinbeck, CS Lewis y Yann Martel

Si no hubiera sido atleta, a Robert Allen Dickey le hubiera gustado ser profesor. Lector empedernido, en cada casillero de los innombrables equipos donde ha recalado a lo largo de su carrera, tenía libros como ‘Vida de Pi‘ de Yann Martel, varias obras de CS Lewis o ‘De ratones y hombres‘ de John Steinbeck.

RA Dickey

Su larga trayectoria deportiva y los avatares vividos los ha reflejado en su autobiografía Wherever I Wind Up: My Quest for Truth, Authenticity and the Perfect Knuckleball (‘Dondequiera que termine: Mi búsqueda de la verdad, la autenticidad y el Knuckleball perfecto) donde escribió sobre los aspectos oscuros de su infancia y adolescencia, su carrera en el beisbol y los episodios de superación en los momentos delicados con la intención de ayudar a otros que hayan pasado por esas mismas situaciones.

Además, Dickey ha hecho también un libro infantil para los niños que podrían estar experimentando experiencias similares y no saben a quién acudir en busca de ayuda en ‘Knuckleball Ned‘. Es una historia que versa sobre “mantenerse fiel a sí mismo a través de la adversidad“. Tal y como RA Dickey ha hecho toda su vida.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *