Terry Fox

Un osteosarcoma marcó la vida de este atleta que se propuso cruzar Canadá para recaudar fondos para la lucha contra el cáncer.

8.000 kilómetros. Aproximadamente esta es la distancia que separa las dos costas de Canadá. Una en Terranova y la otra en Victoria, en la Columbia Británica. Terry Fox, con una pierna ortopédica, se propuso recorrer esa distancia con un solo objetivo: buscar visibilidad para recaudar fondos para la lucha contra el cáncer. Con cero ‘likes’, cero ‘posts’ y cero ‘shares’, pero con millones de seguidores de todo el mundo que estuvieron pendientes de cada kilómetro que dio entre el 12 de abril y el 1 de septiembre de 1980. Ese fatídico día, cerca de Thunder Bay, Ontario, sus pulmones dijeron basta. El cáncer se había extendido con velocidad y sin descanso por el cuerpo de Terry . Empezaba otra carrera.

Terry Fox
Video de la Fundación Terry Fox

¿Por qué es un ‘Outsider’?

Porque era una locura. Esto es lo que le dijo su familia cuando Terry les comunicó su intención de cruzar el país de costa a costa. Haría una maratón diaria. Si conseguía que cada canadiense aportase un dólar a su causa, alcanzaría la cifra de 24 millones. Solamente por la determinación con la que encaró su reto ya es inspirador. La pierna ortopédica le producía un dolor insufrible en el muñón a cada golpe sobre el asfalto. Acababa cada jornada con moratones y sangrados pero a la mañana siguiente se levantaba a las cuatro y empezaba de nuevo su camino.

La perseveración de Terry

Según su padre, Terry era extremadamente competitivo y odiaba perder por lo que perseveraba hasta tener éxito. Una buena prueba de ello es que durante su etapa escolar practicó beisbol, fútbol y rugby pero lo que le apasionaba era el baloncesto. El entrenador le dijo que por su estatura no servía, que se dedicase al atletismo, pero él siguió en el equipo aunque solo jugase un minuto en una temporada. Tal eran sus ganas de triunfar que, después de que le amputasen la pierna, jugó en el equipo de silla de ruedas de baloncesto y ganó tres títulos nacionales.

Terry Fox
Terry Fox recorriendo en solitario las carreteras de Canadá

Aparece el tumor

Terry Fox nace en 1958 en Winnipeg, Manitoba, en el centro de Canadá pero en 1966 sus padres deciden trasladarse a Surrey, cerca de Vancouver, en la costa oeste, buscando un clima más templado. El 12 de noviembre de 1976, a los 18 años, sufre un accidente de coche que le lesiona una rodilla. El dolor persiste y en marzo de 1977 decide consultar un médico. Las pruebas detectan un osteosarcoma, un tumor maligno del tejido óseo que requiere la amputación de la pierna y un año y medio de quimioterapia. Los médicos le comunican que las posibilidades de supervivencia a un cáncer tan destructivo son escasas. Le dicen que en dos años y gracias a los avances médicos se ha ampliado la supervivencia del 15% al 50% y esto le espolea para lo que será su gran objetivo: recaudar fondos para la investigación contra el cáncer. Tres semanas después de la amputación, Terry empieza a familiarizarse con la pierna ortopédica que le acompañará en el Maratón de la Esperanza.

Marathon of Hope
Marathon of Hope

Dos botellas con agua del Atlántico

La noche antes de la amputación de la pierna, Terry leyó un artículo sobre Dick Traum, el primer amputado en completar el maratón de Nueva York. Al salir del hospital tenía claro que él también quería demostrar que la falta de una pierna no le impediría realizar una vida normal y empezó a entrenar con ese objetivo. Tras pasar por la quimioterapia sentía que debía hacer algo más grande.

“Me prometí a mí mismo que me enfrentaría cara a cara con el desafío de conseguir fondos para la investigación contra el cáncer para demostrarme que soy digno de estar vivo”

Terry Fox
Terry Fox con sus padres, Rolland y Betty

Aunque el plan que tenía en la cabeza era mucho más ambicioso que correr carreras locales, su primera participación fue en una carrera de 27 kilómetros. En agosto de 1979 compitió en el maratón de Prince George junto a su amigo Douglas Alward. Terminó último a diez minutos de su predecesor pero no tiró la toalla. Finalmente comunicó a su familia la intención de correr un maratón diario para recaudar fondos. Su madre fue la primera que se opuso aunque al final acabó cediendo. Arrancaba lo que denominó el Maratón de la Esperanza.

Terry Fox Adidas
Zapatilla Adidas que utilizó Terry Fox para correr el maratón diario para recaudar fondos para la lucha contra el cáncer

En octubre de 1979 envió una carta a la Sociedad Canadiense contra el Cáncer en la que anunciaba su objetivo y solicitaba financiamiento. La sociedad se mostró escéptica pero aceptó apoyarlo cuando tuviese patrocinadores. Se movió, envió cartas y consiguió que Ford le diese una autocaravana, Imperial Oil el combustible y Adidas unas zapatillas.

“Las personas que se encuentran en las clínicas por culpa del cáncer en todo el mundo necesitan gente que crea en los milagros. No soy un soñador, y no digo que con esto promoveré algún tipo de respuesta o cura definitivas para el cáncer Pero creo en los milagros y tengo que hacerlo”

El 12 de abril de 1980 en St. Johns, Terranova, Terry hundió su prótesis en el agua del Atlántico y rellenó dos botellas de agua. Una como recuerdo y la otra para vaciarla en el Pacífico cuando llegase. Su amigo Doug le acompañaría en la aventura.

Terry Fox Van
Furgoneta donada por Ford para que Terry Fox pudiera realizar el maratón diario para recaudar fondos para la lucha contra el cáncer

De dormir en la autocaravana a un Four Seasons

Nadie era consciente que lo que hacía ese chico brincando por la carretera con una furgoneta cerca de él a poca velocidad tendría alguna repercusión. Lo cierto es que las primeras semanas fueron muy duras. El tiempo no acompañaba y los coches les pitaban para que se apartasen. Con constantes vientos y lluvias, tras 14 días de convivencia, Doug y Terry se enfadaron. Empezaron a discutir sobre el recorrido y acabaron por no hablarse. Conscientes de que el objetivo de su hijo podía irse al traste, los padres de Terry viajaron hasta Halifax, en Nueva Scotia y pusieron paz proponiendo que también les acompañase Darrell, hermano de Terry, que contaba entonces con diecisiete años.

Terry Fox
Terry Fox encontró días de intensas lluvias y vientos y otros de sofocante calor

Poco a poco, se fue conociendo su historia. Las televisiones y los periódicos locales realizaron reportajes sobre lo que Fox estaba intentando llevar a cabo. A cada pueblo y ciudad realizaba charlas sobre la importancia de aportar dinero para la investigación. Significativa fue la aportación que recibió en Port aux basques donde se encontró que cada ciudadano del pueblo había donado a la organización 1 dolar canadiense por lo que recaudó 10.000 dólares. Fue una injección de moral que le animó a continuar.

El 10 de junio llegaron a Quebec y se enfrentaron a un nuevo desafío con el que no contaban: ninguno de los tres hablaba francés y les costó comunicarse con las poblaciones locales. Estuvieron cinco días sin ducharse ya que eran incapaces de explicar donde podían encontrar un sitio para lavarse.

Tras recorrer una tercera parte de los 8.000 km. previstos y haber recaudado 200.000 dólares canadienses llegó a Montreal el 22 de junio. Por aquellas fechas, Fox y su equipo tuvieron una grata notícia: el empresario Isadore Sharp, propietario de la cadena hotelera Four Seasons, donaría dos dólares por cada milla que Terry recorriera. Además les permitía dormir y comer en sus hoteles en la ruta del maratón mientras durase la hazaña. Sharp había perdido a un hijo por un cáncer dos años antes y se sintió plenamente identificado con un joven que “intentaba hacer lo imposible”. E hizo una cosa aún mayor: instó a otras 999 empresas a colaborar en la causa de Terry.

Terry Fox escoltado por la policía
Terry Fox escoltado por la policía en Ontario

Al cruzar la frontera entre Quebec y Ontario, el calor era asfixiante pero no bajó nunca de los 42 kilómetros. En su camino hacia la capital del país, Ottawa, la policía le escortó en todo el trayecto. Allí fue recibido por el gobernador general Ed Schreyer y el primer ministro, Pierre Trudeau (padre del actual primer ministro Justin Trudeau).

Terry Fox con Pierre Trudeau
Pierre Trudeau recibió en Ottawa a Terry Fox

En Toronto, una multitud de 10.000 personas lo recibieron en la plaza Nathan Phillips Square. Su popularidad traspasó fronteras y se convirtió en un héroe nacional. Según cálculos de la Sociedad contra el Cáncer ese día se recaudaron cien mil dólares canadienses.

“Todos parecen haber renunciado a la esperanza de intentarlo. Yo no lo he hecho. No es fácil y no es como se supone que debiera ser, pero estoy logrando algo. ¿Cuántas personas renuncian a muchas cosas para hacer algo bueno? – Discurso de Terry Fox en Ottawa

Terry Fox
Terry Fox durante la Marathon of Hope

Thunder Bay – 143 días y 5.373 km.

A finales de agosto de 1980 y a 688 km. de la ciudad que le vio nacer, Terry Fox comenzó a notar que se encontraba terriblemente cansado antes de empezar su rutinaria carrera diaria. El esfuerzo de correr un maratón cada día pasaba factura: inflamaciones en la rodilla izquierda, dolores musculares, quistes en el muñón, mareos y un dolor en el tobillo que le acompañó durante varias jornadas. Le diagnosticaron una tendinitis y rechazó acudir a revisiones médicas. Los doctores le aconsejaron que bajase el ritmo o que descansase. Hizo caso omiso.

El 31 de agosto sufrió un ataque de tos con un fuerte dolor en el pecho a las afueras de Thunder Bay, Ontario, que le obligó a parar. Existe un poste en el punto exacto donde Terry dejó el Maratón de la Esperanza. Ese día, le pidió a Doug que lo llevara al hospital y ya no regresó a la carretera. Habían transcurrido 143 días y 5.373 km. desde que salió de Terranova. Al día siguiente, dio una rueda de prensa junto a sus padres e informó que el cáncer había vuelto y debía abandonar el reto de cruzar Canadá. Iniciaba así de nuevo el tratamiento de quimioterapia.

Terry Fox
Terry Fox atiende a los medios de comunicación junto a sus padres para explicar que el cáncer ha remitido y debe abandonar el Maratón de la Esperanza

Los jugadores del equipo de hockey hielo Maple Leaf se ofrecieron a continuar corriendo y completar el maratón, pero Terry se negó.

Banderas a media asta

El 19 de junio de 1981 ingresó de nuevo en el Royal Columbian Hospital con una congestión en el pecho que derivó a una neumonía. El domingo 28 de junio, cuando el sol empezaba a asomarse en la costa oeste de Canadá, Terry entró en coma y falleció a las 7:35 hrs. Los médicos decidieron no mantenerlo mecánicamente en vida porque “Terry debía tener en la muerte la dignidad que tuvo en vida”. El gobierno del país ordenó que todas las banderas en instituciones oficiales ondeasen a media asta y Pierre Trudeau se dirigió a la nación desde la Cámara de los Comunes con las siguientes palabras: “No lo veo como alguien vencido por la desgracia, sino como alguien que nos inspiró con el ejemplo del triunfo del espíritu humano sobre la adversidad”. Tenía 22 años.

De 1.700.000 a 750 millones de dólares

Cuando Terry abandonó la carrera se llevaban recaudados 1.700.000 dólares canadienses (1.173.292 euros) y actualmente, la Fundación Terry Fox ha hecho público lo que llevan recaudado para investigación desde que se fundó en 1988 hasta 2018: 750 millones de dólares canadienses.

Terry Fox by  Boris Spremo
Terry Fox en julio de 1980. Al final del día cerca de North Bay, Ontario, en el Lago Superior. Photo by Boris SPREMO,CM

La carrera Terry Fox

El 2 de septiembre de 1980, un día después de que Terry abandonase, Isadore Sharp, fundador de la cadena hotelera Four Season Hotels and Resorts envió un telegrama a la familia Fox en la que proponía la celebración de una carrera anual con el nombre de Terry Fox para recaudar dinero para la lucha contra el cáncer. Terry aceptó. Solo puso una condición: las carreras no debían ser competitivas, no habría ni vencedores ni perdedores y podía realizarse corriendo, caminando o en coche.

Más de trescientas mil personas participaron en la primera carrera que tuvo lugar el 13 de septiembre de 1981 y para la segunda edición se invitó a todas las escuelas del país a participar. En 1999 las carreras se internacionalizaron con la participación de un millón de personas en 70 países.

La carrera Terry Fox es el mayor evento de un día en el mundo para recaudar fondos para la investigación contra el cáncer y se celebra cada año durante el mes de septiembre.

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